Relais Termal – Balneario de Grávalos
AtrásEl Balneario de Grávalos, operado en su última etapa por la cadena Relais Termal, se presentaba como un refugio de bienestar en la comarca de Arnedo, en La Rioja. Sin embargo, detrás de la promesa de un alojamiento de cuatro estrellas y un spa moderno, se esconde una historia compleja y, para los potenciales clientes, una realidad ineludible: el establecimiento se encuentra cerrado. Este artículo analiza lo que fue este hotel, sopesando las experiencias de sus huéspedes y el contexto que llevó a su cese de actividad.
La historia de las aguas termales de Grávalos es centenaria, con un uso que se remonta al menos al siglo XVI, conocido entonces como "Fon Podrida" por las características sulfurosas de sus aguas. Tras varias etapas de esplendor y decadencia, el complejo fue objeto de una ambiciosa rehabilitación impulsada por el Gobierno de La Rioja, con una inversión que superó los 10 millones de euros. Finalmente, en 2017, la cadena Relais Termal incorporó el establecimiento a su red, prometiendo revitalizar la zona. No obstante, la trayectoria del balneario ha sido intermitente y, a fecha de febrero de 2023, las instalaciones permanecen cerradas, al igual que su vecino, el balneario de Cervera.
Una Experiencia de Contrastes: Instalaciones y Servicio
Cuando estaba operativo, el Balneario de Grávalos ofrecía una propuesta atractiva para quienes buscaban una escapada de relax. Los visitantes destacaban de forma consistente la calidad de sus hoteles y la amabilidad del personal. Las habitaciones eran descritas como amplias, cómodas y limpias, y algunas contaban con una terraza espaciosa, un detalle apreciado por los huéspedes. El trato del equipo, desde la recepción hasta el personal del spa y restaurante, recibía elogios por su eficiencia y amabilidad, un factor que a menudo puede definir una estancia.
El desayuno tipo buffet era otro de sus puntos fuertes, calificado por muchos como variado, abundante y de buena calidad. Para aquellos que buscaban una reserva de hotel con una oferta gastronómica completa, el complejo disponía de un restaurante que, según se comentaba, solía llenarse, por lo que era recomendable reservar con antelación. Además, algunos sábados se ofrecía música en directo, añadiendo un extra al ambiente.
El Corazón del Complejo: El Spa y sus Aguas Termales
El principal atractivo era, sin duda, su zona de balnearios. El circuito termal era considerado completo y, un detalle importante para el disfrute, no solía estar masificado. Algunos paquetes y ofertas de hoteles incluían acceso ilimitado a estas instalaciones, permitiendo a los huéspedes disfrutar de sus beneficios en diferentes momentos del día. El complejo contaba con una piscina activa con una gran cristalera que ofrecía vistas relajantes a un jardín de olivos, una sala de hidratación y un pequeño gimnasio para complementar la experiencia de bienestar. Las aguas sulfurosas cálcicas eran el pilar de su oferta, indicadas para afecciones dermatológicas, respiratorias y reumatológicas.
Los Aspectos Menos Favorables de la Estancia
A pesar de sus fortalezas, una evaluación honesta debe abordar los inconvenientes que varios clientes señalaron de forma recurrente. El más notable era un fuerte y persistente olor en todo el recinto. Mientras algunos huéspedes lo entendían como una consecuencia inevitable y hasta una señal de la riqueza mineral de las aguas, otros lo describieron como insoportable, afectando negativamente su experiencia general. Este factor es un detalle crucial que dividía opiniones de manera radical.
Otro problema mencionado fue el calor excesivo dentro de las instalaciones, hasta el punto de dificultar el sueño por la noche. Esta incomodidad, combinada con el olor, creaba una atmósfera que algunos calificaron de "asfixiante". En cuanto al spa, aunque bien valorado, algunos usuarios más experimentados echaron en falta ciertos equipamientos, como una piscina contracorriente, que sí se encuentran en otros hoteles con spa de categoría similar.
El Aislamiento: ¿Virtud o Defecto?
La ubicación del balneario en Grávalos es un arma de doble filo. Para quien buscaba desconectar por completo del mundo exterior, su entorno rural y alejado del bullicio era ideal. Sin embargo, para los viajeros que deseaban combinar el relax con el turismo, su aislamiento era un claro inconveniente. Las opiniones coinciden en que el pueblo de Grávalos no ofrece grandes atractivos turísticos y que no hay mucho que ver o hacer en las inmediaciones directas. Esto lo convertía en una opción menos atractiva para familias con niños o para aquellos que no planeaban pasar el 100% de su tiempo dentro de las instalaciones del hotel, un factor a considerar para cualquiera que busque hoteles en La Rioja para explorar la región.
El Cierre y el Futuro Incierto
La situación actual del Balneario de Grávalos es de cierre. La cadena Relais Termal, que gestiona múltiples establecimientos en España, se vio afectada por la crisis de la COVID-19 y solicitó financiación del fondo de recapitalización de empresas afectadas. Aunque en febrero de 2022 se anunció una inyección de capital para asegurar la reapertura de sus nueve establecimientos, incluido el de Grávalos, la realidad a día de hoy es que sus puertas siguen cerradas. Los datos disponibles muestran una historia de cierres intermitentes incluso antes de la pandemia, con periodos de inactividad que generaron debate político y frustración local.
el Relais Termal - Balneario de Grávalos fue un establecimiento con un potencial considerable: un edificio moderno con un spa bien equipado, un personal elogiado y una base histórica sólida. Sin embargo, se vio lastrado por problemas sensoriales (olor y calor) y un aislamiento geográfico que limitaba su público. Su historia reciente de inestabilidad y su cierre actual lo eliminan como opción viable para los viajeros, dejando en el aire la pregunta de si este rincón de bienestar en La Rioja volverá a recibir huéspedes algún día.