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Parador de La Gomera

Parador de La Gomera

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Lomo de la Horca, s/n, 38800 San Sebastián de La Gomera, Santa Cruz de Tenerife, España
Hospedaje Restaurante
9 (1741 reseñas)

El Parador de La Gomera se erige sobre el Lomo de la Horca, una posición elevada que le confiere su rasgo más definitorio: unas vistas panorámicas sobre San Sebastián y el océano Atlántico. Este hotel no es un edificio histórico reconvertido, sino una construcción de 1972 diseñada para emular la arquitectura señorial canaria, evocando el pasado colombino de la isla. Su estructura, inspirada en las casonas nobles, se integra en el paisaje ofreciendo una primera impresión de exclusividad y tranquilidad. Los extensos jardines, poblados por especies subtropicales, palmeras y cactus, son uno de sus atractivos más elogiados, creando un oasis que enmarca la piscina y las zonas comunes.

Una experiencia de contrastes: lo sublime y lo mejorable

La principal baza de este alojamiento es, sin duda, su emplazamiento. Desde sus terrazas y muchas de sus habitaciones, los huéspedes pueden disfrutar de una perspectiva imponente del puerto, la ciudad y, en días despejados, la silueta inconfundible del Teide en la vecina isla de Tenerife. Este factor, combinado con la belleza de sus zonas comunes, como los patios interiores y los salones de aire isabelino, compone un entorno que muchos visitantes describen como magnífico y memorable. La piscina exterior es otro punto fuerte, un lugar perfecto para el descanso con un telón de fondo inmejorable. El personal, especialmente el equipo de recepción, recibe constantes halagos por su amabilidad, profesionalidad y disposición a ayudar, un aspecto clave para garantizar una estancia placentera.

Sin embargo, la experiencia en el Parador de La Gomera presenta una dualidad que los potenciales clientes deben considerar. El principal punto de fricción es el estado de las habitaciones. A pesar de la limpieza general, numerosos huéspedes coinciden en que la habitación de hotel necesita una modernización urgente. La decoración es descrita como anticuada o desfasada, con mobiliario que, aunque pretende ser clásico, resulta antiguo para muchos. Se mencionan problemas como la incomodidad de las camas y almohadas, y la necesidad de una renovación en los cuartos de baño para adecuarlos a los estándares de un hotel de su categoría y precio. Algunos comentarios apuntan incluso a olores ocasionales provenientes de las cañerías, un detalle que desmerece la calidad general del complejo.

Aspectos prácticos y servicios a examen

Más allá de la estética, hay consideraciones funcionales que impactan directamente en la visita. La ubicación en lo alto de un cerro, si bien proporciona vistas espectaculares, también supone un desafío logístico. Para acceder al pueblo de San Sebastián es necesario enfrentarse a una cuesta considerable, lo que hace casi imprescindible el uso del coche para cualquier desplazamiento. Este es un factor a tener muy en cuenta para personas con movilidad reducida o para quienes prefieren explorar a pie.

Otro aspecto criticado de forma recurrente es el horario de la piscina, que cierra a las 18:30. Esta política resulta poco práctica para los viajeros que dedican el día a recorrer la isla y desean relajarse en el agua al atardecer, especialmente durante los meses de más calor. Es una limitación que resta valor a una de las mejores instalaciones del hotel con encanto.

La oferta gastronómica: entre el lujo y la inconsistencia

El restaurante del Parador, con su ambiente de inspiración colonial y vistas al jardín, se especializa en gastronomía canaria, ofreciendo platos locales como el potaje de berros, el almogrote o las papas arrugadas. La calidad de la comida recibe valoraciones positivas, y el desayuno es descrito por algunos como un "lujo total", con una oferta variada y de calidad. No obstante, esta percepción no es unánime; otros huéspedes consideran que el desayuno es simplemente correcto o "muy justo" para el elevado precio que se paga. Esta disparidad de opiniones se extiende al servicio en el restaurante. Mientras que parte del personal es amable y eficiente, otros comentarios señalan una actitud distante y poco empática en algunos camareros, describiéndolos como "robots" que cumplen su función sin mostrar interés por el bienestar del cliente. Esta inconsistencia en el servicio puede afectar la experiencia culinaria, que debería ser uno de los pilares en un establecimiento de esta red.

¿Es el Parador de La Gomera la elección adecuada?

Realizar una reserva de hotel en el Parador de La Gomera implica sopesar sus evidentes fortalezas frente a sus notables debilidades. Es una opción ideal para viajeros que priorizan un entorno arquitectónico singular, la tranquilidad de sus jardines y, sobre todo, unas vistas excepcionales. Aquellos que buscan un refugio con un ambiente especial y no les importa depender del coche para sus desplazamientos, probablemente tendrán una experiencia muy positiva. Sin embargo, quienes valoren por encima de todo una habitación de hotel moderna, con comodidades actuales y un servicio impecable en todas las áreas, pueden sentirse decepcionados por la relación calidad-precio. Es un establecimiento de contrastes, donde la majestuosidad de su exterior y sus vistas compite con la necesidad de una actualización en su interior. La decisión final dependerá de las prioridades de cada viajero en su búsqueda de los mejores hoteles de la isla.

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