Parador de Corias
AtrásEl Parador de Corias se erige no solo como un lugar para pernoctar, sino como un destino en sí mismo. Ubicado en el antiguo Monasterio de San Juan Bautista del siglo XI, conocido como "El Escorial de Asturias", este establecimiento propone una inmersión en la historia y la tranquilidad. La grandiosidad del edificio, restaurado con un notable respeto por su legado, es el primer y más impactante atributo que perciben sus visitantes. Sin embargo, como en toda experiencia, existen matices que los potenciales clientes deben considerar para alinear sus expectativas con la realidad de este singular hotel de lujo.
Una Experiencia Histórica y Arquitectónica
El principal atractivo del Parador es, sin duda, el propio monasterio. La sensación de caminar por sus claustros, pasillos y estancias es descrita por muchos como "espectacular" y "mágica". Para comprender verdaderamente la dimensión del lugar, la visita guiada gratuita que se ofrece a los huéspedes es una actividad casi obligatoria. Este recorrido permite descubrir rincones únicos, como los restos arqueológicos de la iglesia fundacional del siglo XI en el sótano, y entender la evolución de un edificio que ha sido testigo de casi un milenio de historia. La biblioteca, con su cuidada decoración y una original iniciativa de intercambio de libros "viajeros", es otro de los espacios que genera admiración unánime, ofreciendo un refugio de paz y cultura.
Las Habitaciones: Amplitud Monástica con Visiones Contrapuestas
El alojamiento en el Parador de Corias sigue la línea de la grandiosidad del conjunto. Las habitaciones son generalmente muy amplias, con baños enormes que a menudo cuentan con dos lavabos, y se integran funcionalmente en el estilo monástico. La comodidad de las camas, con una carta de almohadas a disposición, y el silencio, especialmente en aquellas que dan a los patios interiores, son puntos fuertemente valorados.
No obstante, esta austeridad no es del agrado de todos. Algunos huéspedes han calificado la decoración como "demasiado austera", sintiendo que las grandes habitaciones resultan algo vacías y "nada acogedoras". Una crítica recurrente y de peso es la dureza de los colchones de muelles, que para ciertos visitantes ha supuesto un descanso deficiente, un aspecto crucial en cualquier hotel. A esto se suma el detalle, señalado por algunos, de la ausencia de zapatillas y albornoces de cortesía en las habitaciones estándar, un elemento que se suele esperar en un establecimiento de esta categoría, más aún contando con un hotel con spa.
Gastronomía: Calidad Notable con Puntos a Mejorar
La oferta gastronómica del Parador recibe, en general, una valoración muy positiva. El restaurante principal ofrece platos de alta cocina donde la calidad del producto es protagonista. Elaboraciones como el solomillo de ciervo, el lomo madurado o las carrilleras son mencionadas como excelentes, al igual que los postres caseros como la tarta de queso o la de chocolate. El servicio en el restaurante, al igual que en el resto del Parador, es calificado como amable y profesional.
- Desayuno: Es uno de los puntos fuertes. Descrito más como un brunch que como un simple desayuno, el buffet es extenso, variado y de gran calidad. La cocina en vivo, preparando platos como huevos benedictinos o tortillas al momento, justifica para muchos el precio de 21€.
- Bar y Cafetería: Para opciones más informales, el bar ofrece platos como hamburguesas y ensaladas de buena calidad.
- Aspectos a mejorar: A pesar de la alta calidad general, existen críticas específicas que se repiten. El café, tanto el de máquina como el preparado al momento, parece ser una asignatura pendiente, no estando a la altura del resto de la oferta. Además, un plato tan emblemático como el pote asturiano ha generado decepción en algunos comensales, que lo encontraron graso y con carencias en sus ingredientes tradicionales.
Instalaciones y Servicios: Entre el Lujo y los Desajustes Operativos
El Parador de Corias complementa su oferta con instalaciones pensadas para el descanso y el bienestar, aunque con algunos inconvenientes prácticos.
El Spa y la Piscina
El spa es descrito como un espacio tranquilo y bien equipado, ideal para relajarse. La piscina interior climatizada, ubicada en lo que parece ser la antigua bodega, impresiona por sus techos altos que transmiten una gran sensación de amplitud. Sin embargo, la falta de ventanas y un cierto olor a humedad, posiblemente por la condensación o las tapicerías, son detalles que algunos visitantes han notado.
Un Serio Problema para Vehículos Eléctricos
Un punto negativo de gran importancia en la actualidad es la gestión de los cargadores para coches eléctricos. Aunque el Parador dispone de ellos, múltiples usuarios reportan que son inutilizables. El motivo es su ubicación en el aparcamiento subterráneo, donde no hay cobertura de red móvil ni llega la señal WiFi del hotel, impidiendo la activación y el uso de los mismos. Para los viajeros que dependen de esta infraestructura, este fallo operativo puede suponer un contratiempo muy significativo.
El Personal y la Atención
El equipo humano del Parador es, sin duda, uno de sus mayores activos. Desde el director hasta el personal de recepción, restauración y limpieza, la amabilidad, cercanía y disposición a ayudar son una constante en las reseñas de los huéspedes. Este trato cercano y profesional contribuye enormemente a una experiencia positiva y memorable.
El Descanso y el Entorno
La tranquilidad es una de las promesas de este alojamiento, aunque no siempre se cumple a la perfección. Una queja específica, pero relevante, es el ruido generado por el personal de limpieza en los pasillos a primera hora de la mañana, interrumpiendo el descanso de los huéspedes. En cuanto a la ubicación, el Parador se encuentra en un enclave natural ideal para quienes buscan una escapada de fin de semana rodeados de montañas y naturaleza. Es un punto de partida perfecto para explorar el occidente de Asturias. Sin embargo, la proximidad a la carretera principal hace que las vistas desde algunas zonas no sean tan idílicas como se podría esperar, un detalle que ha decepcionado a algunos visitantes que buscaban un aislamiento paisajístico total.
En definitiva, el Parador de Corias ofrece una propuesta única para quien valore la historia, la arquitectura monumental y un servicio de alta calidad. Es un destino ideal para unas vacaciones en Asturias con un componente cultural y de relajación. No obstante, los futuros clientes deben ser conscientes de las posibles inconsistencias, como la dureza de algunos colchones, el fallo de los cargadores eléctricos o la posibilidad de ruidos matutinos, para tomar una decisión informada antes de realizar su reserva de hotel.