Inicio / Hoteles / Naturaki Can Pardal
Naturaki Can Pardal

Naturaki Can Pardal

Atrás
C/ Camí de Lladó, 9, 17844 Cornellà del Terri, Girona, España
Hospedaje
8.6 (31 reseñas)

Naturaki Can Pardal se presenta como una masía catalana del siglo XII, rehabilitada para ofrecer una estancia en un entorno rural en Cornellà del Terri, Girona. A primera vista, las fotografías y la descripción prometen un refugio idílico para grupos y familias, con una capacidad de hasta 20 personas, un amplio jardín, piscina y hasta pistas de pádel y tenis. Sin embargo, las experiencias de quienes se han alojado allí dibujan un cuadro complejo, con puntos muy positivos que chocan frontalmente con inconvenientes significativos que cualquier potencial cliente debería sopesar antes de reservar hotel o una casa de estas características.

Instalaciones y Comodidades: La Cara Amable de Can Pardal

Uno de los puntos fuertes que se destacan consistentemente es la calidad de las instalaciones generales. Los huéspedes valoran positivamente la limpieza impecable de la propiedad, una cocina descrita como "súper equipada" y espacios comunes bien pensados para el disfrute, como un gran porche con sofás y una sala de juegos con futbolín y billar que resulta ideal para el entretenimiento de niños y adultos. Para familias que buscan un alquiler casa rural para grupos, estas características son un gran atractivo. La casa es descrita por algunos como "acogedora" y "hermosa", un lugar perfecto para desconectar en plena naturaleza y disfrutar de una escapada fin de semana. El entorno tranquilo y el amplio terreno que rodea la masía contribuyen a esa sensación de retiro y calma.

Una Estructura Peculiar: La Convivencia con la Propiedad

El primer y más importante aspecto a entender sobre Can Pardal es su estructura. No se trata de un alquiler íntegro en el sentido tradicional. La masía está dividida en dos: una parte es la que se alquila a los huéspedes y en la otra residen los propietarios. Aunque se asegura que los exteriores son de uso exclusivo para los clientes durante su estancia, esta convivencia es el origen de las críticas más recurrentes y severas. Varios visitantes han expresado sentirse constantemente vigilados, describiendo una sensación similar a la de "gran hermano". La presencia de cámaras de videovigilancia en todas las zonas exteriores, si bien pueden tener un propósito de seguridad, ha generado una profunda incomodidad en aquellos que buscaban privacidad y libertad. Se reportan situaciones donde la propietaria estaba al tanto de la llegada de un coche extra al parking o de si se recibía una visita, lo que para muchos cruza la línea de la hospitalidad y entra en el terreno de la vigilancia intrusiva.

Costes Ocultos y Normas Estrictas

Otro punto de fricción importante son los servicios con coste adicional que no resultan evidentes a primera vista. Las pistas de pádel y tenis, que son un reclamo visual destacado en la promoción del hotel rural, no están incluidas en el precio del alquiler. Utilizarlas supone un desembolso extra considerable (cifrado por usuarios en unos 250€ por una pista o 350€ por las dos durante la estancia), sin opción a un alquiler por horas o por un solo día. Este detalle, a menudo descubierto al leer la letra pequeña del contrato, ha causado sorpresas desagradables a grupos que contaban con este equipamiento como parte de su plan de ocio. Además, se menciona la existencia de un contrato con múltiples cláusulas y una larga lista de normas que algunos huéspedes han encontrado difíciles de interpretar y excesivamente restrictivas, limitando actividades como poner música o recibir visitas, lo que choca con la idea de una estancia relajada en una de las casas rurales en Girona.

Confort y Otros Inconvenientes a Considerar

Más allá de la privacidad y los costes, han surgido quejas sobre aspectos básicos del confort. Varios comentarios señalan directamente la mala calidad de las camas, describiendo somieres ruidosos y colchones "prácticamente inexistentes". Este es un factor crucial en cualquier tipo de hoteles o alojamientos, ya que el descanso es fundamental. Otro punto débil, mencionado incluso en una reseña positiva, es la ausencia de aire acondicionado en las habitaciones. En una región donde las temperaturas estivales pueden alcanzar los 40°C, esta carencia puede convertir una estancia de ensueño en una experiencia sofocante.

Finalmente, un factor ambiental que no debe ser ignorado es el olor a purines proveniente de las granjas cercanas, un detalle que, dependiendo de la época del año y la dirección del viento, puede resultar bastante desagradable y afectar la experiencia de disfrutar de los espacios exteriores como el jardín o el alojamiento con piscina privada.

¿Para Quién es Naturaki Can Pardal?

Naturaki Can Pardal es un alojamiento de contrastes. Por un lado, ofrece una propiedad hermosa, limpia y bien equipada, ideal para familias que busquen un espacio con múltiples opciones de entretenimiento en un entorno natural. La sala de juegos y la piscina son, sin duda, grandes ventajas. Sin embargo, no es el lugar adecuado para quienes priorizan la privacidad, la espontaneidad y la libertad. La convivencia con los propietarios, la sensación de vigilancia por las cámaras, las estrictas normas y los costes adicionales por servicios clave como las pistas de pádel son factores determinantes. Antes de decidirse por esta opción, es imprescindible leer detenidamente todas las condiciones, ser consciente de la estructura compartida del inmueble y valorar si las ventajas de sus instalaciones superan los inconvenientes de su particular modelo de gestión.

Otros negocios que podrían interesarte

Ver Todos