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Masllandrich Hotel Rural

Masllandrich Hotel Rural

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Carretera de Mieres, km 25, 5, 17834 Porqueres, Girona, España
Hospedaje
7.6 (79 reseñas)

Ubicado en un entorno natural en Porqueres, Girona, el Masllandrich Hotel Rural se presenta como una propuesta de turismo rural enfocada casi en su totalidad a un público muy específico: aquellos que no conciben unas vacaciones sin su perro. Este establecimiento ha hecho de la filosofía "pet friendly" su principal carta de presentación, ofreciendo un espacio donde las mascotas no solo son bienvenidas, sino que son las verdaderas protagonistas. Sin embargo, las experiencias de los huéspedes revelan una realidad con importantes matices, dibujando un perfil de alojamiento con luces y sombras que conviene analizar antes de realizar una reserva de hotel.

Un Paraíso para los Perros (con matices)

El mayor atractivo de Masllandrich es, sin duda, su ambiente pensado para el disfrute canino. Los visitantes que buscan hoteles que admiten perros encontrarán aquí un lugar aislado, perfecto para que sus mascotas puedan correr y jugar con total libertad, lejos del bullicio y las restricciones urbanas. Varios huéspedes destacan este aspecto como el punto más fuerte del hotel, describiéndolo como un "lugar perfecto para desconectar con el perro".

Una de las instalaciones más comentadas es su piscina para perros. Para muchos, es un añadido fantástico que permite a los animales refrescarse y socializar. Sin embargo, esta percepción no es unánime. Una opinión muy crítica la describe como "un plástico de color azul", sugiriendo una apariencia improvisada y un estado general "muy abandonado". Esta discrepancia sugiere que la calidad de las instalaciones puede ser una cuestión de perspectiva o variar con el tiempo, siendo un factor a considerar.

El Alojamiento y la Experiencia Humana

La masía en sí es calificada por algunos como "preciosa", con habitaciones "muy bonitas y acogedoras", lo que promete una estancia agradable en un edificio con encanto rústico. El concepto de un bar o chiringuito al aire libre también recibe elogios, permitiendo a los dueños relajarse con una bebida o comer algo informal —se mencionan frankfurts y hamburguesas de buen aspecto— mientras sus perros disfrutan del entorno. Los propietarios son frecuentemente descritos como "un amor de personas", atentos y con una clara vocación y experiencia en el trato con animales.

No obstante, la experiencia global puede verse empañada por importantes deficiencias en la gestión y el servicio. Las críticas más severas apuntan a problemas operativos que afectan directamente la comodidad del huésped:

  • Horarios de Check-in y Check-out: Se ha reportado la imposibilidad de acceder a la habitación hasta las 17:00h y la exigencia de abandonarla a las 10:30h, un margen de tiempo muy reducido que puede frustrar los planes de cualquier viajero.
  • Atención y Personal: La falta de personal es un problema recurrente en algunas reseñas. Un huésped relata que el desayuno se sirvió sin utensilios básicos como servilletas o cubiertos, y sin nadie a quien poder solicitarlos. Esta aparente falta de personal podría explicar también los retrasos en la entrega de llaves.
  • Detalles que marcan la diferencia: A pesar de su enfoque en las mascotas, se ha señalado la ausencia de detalles como una cama para el perro en la habitación, un servicio básico que muchos esperan de un alojamiento que admite mascotas de forma tan explícita.

Un comentario particularmente revelador menciona que el lugar es "un proyecto al que le faltan cosas por pulir". Esta idea podría ser la clave para entender las experiencias tan dispares. Masllandrich parece ser un negocio con un concepto excelente y mucho potencial, impulsado por la pasión de sus dueños, pero cuya ejecución en el día a día puede ser inconsistente y no alcanzar un estándar profesional en todos los aspectos.

¿Es Masllandrich Hotel Rural la opción adecuada para ti?

Tomar la decisión de alojarse aquí depende fundamentalmente de las prioridades del viajero. Si el objetivo principal es disfrutar de una escapada rural donde tu perro pueda ser feliz, correr libremente y socializar en un entorno natural, y estás dispuesto a adoptar una actitud flexible ante posibles fallos de servicio o una estética menos pulida, este lugar puede ser ideal.

Por el contrario, si valoras un servicio impecable, horarios de hotel estándar, atención constante y unas instalaciones perfectamente mantenidas, es probable que la experiencia en Masllandrich te resulte decepcionante. Es un alojamiento rural con encanto en su concepto, pero con una ejecución que, según las opiniones, puede ser irregular. La presencia de tapones para los oídos en los aseos, como medida para mitigar el ruido de otros huéspedes madrugadores, es un buen ejemplo de su filosofía: una solución práctica y honesta, pero que denota un problema subyacente que en otros hoteles se gestionaría de otra manera.

Masllandrich Hotel Rural ofrece una propuesta valiosa y necesaria para el nicho de las vacaciones con mascota, pero es crucial que los potenciales clientes ajusten sus expectativas a la realidad de un proyecto rústico y en desarrollo, en lugar de a la de un hotel convencional.

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