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Masia Mas d’en Tarrés

Masia Mas d’en Tarrés

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Carretera de los Pantanos de Gaiá, s/n, 43764, Tarragona, España
Hospedaje
9.2 (18 reseñas)

Masia Mas d'en Tarrés se presenta como un imponente alojamiento rural en la provincia de Tarragona, una casa del siglo XVIII rehabilitada que evoca la estética de un castillo y promete una estancia de desconexión en un entorno natural privilegiado. Sus dos hectáreas de terreno cerrado, su capacidad para grupos de hasta 16 o 20 personas y su ubicación aislada la posicionan, a primera vista, como una opción ideal para grandes reuniones, vacaciones en familia o celebraciones privadas. Sin embargo, un análisis detallado de las experiencias de los huéspedes revela una realidad compleja, con opiniones diametralmente opuestas que pintan el retrato de un lugar con tanto potencial como problemas aparentes.

El Encanto de una Masía Histórica con Servicios para Grupos

Quienes han disfrutado de una estancia positiva en Mas d'en Tarrés destacan su espectacularidad. La describen como una masía increíble, reformada con gusto y con unas instalaciones exteriores que son un gran atractivo, especialmente para quienes viajan con niños. El espacio no parece ser un problema; el terreno es amplio y está cerrado, lo que ofrece seguridad y libertad. Entre sus puntos fuertes se mencionan constantemente un parque infantil, porterías de fútbol, una zona de barbacoa bien equipada y comedores tanto interiores como exteriores. La piscina es otro de los elementos más elogiados, calificada como muy bonita y un auténtico placer para un baño nocturno bajo las estrellas. Anfitriones como Óscar y Joan han recibido menciones por su excelente hospitalidad, haciendo que algunos huéspedes se sientan tan a gusto que aseguran que el lugar supera con creces lo que las fotografías muestran y no dudan en recomendarlo al 100%.

Este perfil convierte a la masía en un hotel rural perfecto no solo para el ocio, sino también como un espacio para eventos íntimos, comuniones o bodas, ofreciendo servicios de catering y la posibilidad de instalar carpas. La promesa es la de un alojamiento con piscina y mucho terreno donde la privacidad y la naturaleza son los protagonistas.

Señales de Alarma: Cuando el Mantenimiento Falla

A pesar de estas valoraciones entusiastas, existe una corriente de opiniones mucho más crítica que pone en tela de juicio el estado actual de la propiedad. La crítica más reciente y detallada es particularmente severa y apunta a fallos estructurales y de mantenimiento que afectan a elementos básicos para una estancia confortable. Esta experiencia, compartida por un grupo de cinco familias, describe un escenario muy alejado del idílico retiro rural. Se reportan problemas graves de infraestructura que cualquier potencial cliente debería considerar antes de formalizar una reserva de hoteles.

Uno de los problemas más recurrentes y graves parece ser el suministro de agua. Un huésped relata la necesidad de manipular constantemente válvulas y bombas para sacar agua de un pozo, describiendo la situación como un "calvario". Esta deficiencia afecta a toda la casa: los inodoros no funcionan correctamente y requieren el uso de cubos de agua para evacuar, y la presión es insuficiente para que el agua llegue a los baños de las plantas superiores, un problema que ya fue señalado en una opinión de hace tres años. La bañera del baño inferior fue descrita como "podrida", evidenciando un mantenimiento deficiente. Para un alojamiento que presume de capacidad para grandes grupos, la falta de un sistema de fontanería fiable es un inconveniente mayúsculo.

Carencias en Equipamiento y Comodidades

Los problemas no se detienen en la fontanería. El sistema eléctrico también ha sido objeto de quejas, con una escasez notable de enchufes y un fallo de diseño peculiar: en algunas habitaciones, al apagar la luz para dormir se corta la corriente de los enchufes, impidiendo cargar dispositivos móviles o usar ventiladores durante la noche. Esto último es especialmente problemático, ya que varios comentarios, incluso los más benévolos, advierten que en verano la casa acumula mucho calor, sobre todo en la habitación del último piso. La falta de un sistema de climatización efectivo, sumado a los problemas eléctricos, puede convertir una estancia estival en una experiencia incómoda.

El equipamiento de la cocina también ha sido criticado por ser insuficiente y por tener bancos inestables. Además, se reporta que las neveras no enfrían adecuadamente, poniendo en riesgo los alimentos. En cuanto al ocio interior, la televisión es descrita como un mero objeto decorativo sin canales sintonizados, y la conexión WiFi es calificada de extremadamente lenta y con una cobertura que apenas alcanza unos metros alrededor del router. Incluso la aclamada piscina no se libra de las críticas: un huésped mencionó que la depuradora dejó de funcionar y no fue reparada durante su estancia de cuatro días, mientras que otro, tiempo atrás, ya había señalado la existencia de azulejos rotos en el vaso de la piscina.

Análisis: ¿Un Paraíso en Decadencia?

La discrepancia entre las opiniones de hoteles es notable y parece dibujar una línea temporal. Las reseñas más antiguas son abrumadoramente positivas, elogiando la belleza y las instalaciones. Sin embargo, las más recientes, incluida una de tres estrellas de hace unos años, ya comenzaban a advertir sobre problemas de mantenimiento que la crítica más reciente describe como sistémicos. Esto podría sugerir un deterioro progresivo de la propiedad.

Para un futuro cliente, la situación es compleja. Por un lado, está la promesa de uno de los mejores hoteles rurales de la zona en cuanto a entorno, espacio y estética. Las fotos y las reseñas positivas hablan de un lugar con un encanto innegable. Por otro, las alertas sobre fallos en servicios esenciales como el agua, la electricidad y la climatización son demasiado graves como para ignorarlas. No se trata de pequeños detalles, sino de aspectos que pueden arruinar por completo la experiencia, especialmente en una estancia de varios días con un grupo grande. La acusación de que el alquiler es un "robo" para estancias largas es una afirmación contundente.

y Recomendación Final

Masia Mas d'en Tarrés es un hotel con encanto que parece vivir una dualidad. Su arquitectura, su entorno aislado y la amplitud de sus terrenos son activos indudables que han proporcionado experiencias memorables en el pasado. No obstante, las evidencias sobre un mantenimiento deficiente y problemas graves de infraestructura son una bandera roja significativa. Quienes estén considerando este alojamiento deberían sopesar cuidadosamente los riesgos. La recomendación más prudente sería contactar directamente con la propiedad antes de reservar y preguntar de forma explícita por el estado actual de los sistemas de agua y electricidad, la funcionalidad de los electrodomésticos y el mantenimiento de la piscina. La decisión final dependerá de la transparencia de los propietarios y del nivel de riesgo que cada grupo esté dispuesto a asumir a cambio de disfrutar de la belleza y la privacidad que, indiscutiblemente, la masía ofrece.

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