Masia Can Pirrac
AtrásMasia Can Pirrac se presenta como una opción de turismo rural de gran capacidad, una casa de piedra que data de principios del siglo XIX, ubicada en una extensa finca en Cabanelles, Girona. Su propuesta está claramente orientada a reuniones de amigos o familiares, con capacidad para alojar hasta 26-28 personas, ofreciendo un espacio amplio para la convivencia y el descanso. Sin embargo, las experiencias de quienes se han alojado allí dibujan un panorama de contrastes, donde las virtudes de sus instalaciones a veces se ven empañadas por serios inconvenientes en la gestión y el mantenimiento.
Instalaciones y Capacidad: El Gran Atractivo
El principal punto a favor de este alojamiento es, sin duda, su tamaño y distribución, pensados para el disfrute de colectivos. Con múltiples habitaciones, incluyendo opciones con literas para optimizar el espacio, y amplias zonas comunes como un gran comedor y sala de estar, la masía está equipada para que grupos numerosos puedan compartir su estancia cómodamente. El exterior complementa la oferta con un jardín, una zona de aparcamiento y, sobre todo, una piscina exterior con área para niños y adultos, junto a una barbacoa. Estos elementos convierten a Can Pirrac en una alternativa a considerar para quienes buscan casas rurales con encanto y espacio suficiente para eventos o escapadas de fin de semana.
Una de las reseñas más positivas destaca precisamente esto: un grupo de 22 personas pasó un fin de semana calificado como "fantástico", disfrutando de las instalaciones y de la flexibilidad ofrecida por los anfitriones en los horarios de entrada y salida. La atención recibida, personificada en una anfitriona llamada Carme, fue descrita como amable y atenta, culminando en una experiencia sin quejas y totalmente satisfactoria. Este testimonio demuestra el potencial que tiene el lugar para ofrecer estancias memorables.
Aspectos a Considerar Antes de la Reserva
A pesar de su potencial, un análisis detallado de las opiniones de otros huéspedes revela un patrón de problemas que cualquier cliente potencial debe conocer antes de realizar una reserva de hotel o casa rural. Estos inconvenientes no son aislados y se centran en áreas críticas de la experiencia del cliente: la gestión de la fianza y el estado de mantenimiento de la propiedad.
La Controversia de la Fianza: Un Punto Crítico
El problema más grave y recurrente señalado por múltiples usuarios es la gestión de la fianza. Varios huéspedes relatan haber perdido una parte significativa de su depósito, mencionándose específicamente la cifra de 150 euros, por motivos que consideran injustificados. Las razones esgrimidas por la propiedad, según estos testimonios, incluyen dejar las camas sin hacer, mover algún mueble de sitio o no haber recogido algunas botellas o elementos decorativos de una fiesta. Los afectados argumentan que estas tareas deberían formar parte del servicio de limpieza que, según ellos, está incluido en el contrato, y califican la práctica como una "triquiñuela" o un abuso para obtener un ingreso extra. Esta situación ha generado una profunda desconfianza y ha llevado a algunos a calificar a los propietarios de "sinvergüenzas" e "impresentables". Es un factor de riesgo considerable, ya que puede transformar una estancia agradable en una disputa económica al finalizarla.
Mantenimiento y Limpieza: Una Realidad Desigual
Más allá de la controversia con el depósito, existen quejas sobre el mantenimiento y la limpieza que contrastan con la exigencia mostrada a los huéspedes al partir. Algunos visitantes han reportado la presencia de hormigas en la vajilla y cucarachas en la casa, una situación inaceptable en cualquier tipo de alojamiento. Otros problemas funcionales también han sido mencionados, como el mal funcionamiento de una de las dos neveras sin que se ofreciera una solución, lo cual es un inconveniente mayor para un grupo grande. La calidad de la conexión a internet también parece ser deficiente, con una señal WiFi que solo funciona correctamente en una estancia concreta, dificultando la posibilidad de teletrabajar si fuera necesario. Incluso la piscina, uno de los grandes atractivos, fue objeto de críticas por tener un exceso de cloro que llegó a causar irritación en la piel, impidiendo su uso a partir del segundo día. A esto se suman detalles como duchas que podrían mejorarse o puertas de habitaciones que no cierran correctamente, mermando la privacidad de los huéspedes.
¿Vale la pena el riesgo?
Masia Can Pirrac es un lugar con dos caras. Por un lado, ofrece un espacio idóneo para el alojamiento para grupos grandes, con una arquitectura tradicional, en un entorno tranquilo y con instalaciones exteriores atractivas como su piscina. El potencial para una escapada exitosa existe, como lo demuestra alguna experiencia muy positiva. Sin embargo, los potenciales clientes deben sopesar cuidadosamente los riesgos. Las numerosas y consistentes quejas sobre la retención de la fianza por motivos cuestionables representan el mayor foco de conflicto. Además, los fallos de mantenimiento y limpieza reportados (desde electrodomésticos averiados hasta la presencia de plagas) son preocupantes y pueden afectar negativamente la calidad de la estancia. Se recomienda a quien esté interesado en este hotel rural que, antes de confirmar su reserva, solicite por escrito y de forma muy detallada las condiciones de limpieza y devolución de la fianza para evitar malentendidos y posibles disgustos al finalizar su visita.