Masdache Country House
AtrásMasdache Country House se presenta como una propuesta de alojamiento singular, alejada de los circuitos turísticos convencionales de Lanzarote. No es un hotel al uso; su principal carta de presentación es una inmersión directa en el paisaje volcánico de la isla, a través de una arquitectura que busca dialogar con el entorno. La finca, ubicada en el Camino El Mentidero, promete una experiencia de tranquilidad y desconexión, pero las vivencias de quienes se han hospedado allí dibujan un cuadro de marcados contrastes, donde el diseño y la ubicación idílica se enfrentan a importantes críticas sobre el mantenimiento y, de forma notable, el trato al cliente.
Un Diseño que Enamora y un Entorno Privilegiado
El punto más elogiado de Masdache Country House es, sin duda, su concepción estética y su integración paisajística. Huéspedes fascinados describen el lugar como un hotel con encanto cuyo diseño supera cualquier expectativa generada por las fotografías. Las estancias, particularmente suites como la "del norte", son descritas como amplias, acogedoras y repletas de detalles de buen gusto, como un llamativo pasillo que conduce a la bañera. Los grandes ventanales son un elemento clave, enmarcando vistas espectaculares del paisaje de Lanzarote y permitiendo que la naturaleza forme parte de la decoración interior.
Esta sensación de paz y armonía es uno de los activos que más valoran sus defensores. Se destaca la tranquilidad que se respira en toda la propiedad, ideal para unas vacaciones de desconexión. Las zonas comunes, como las piscinas, también reciben halagos por su diseño original y diferente a lo que se suele encontrar en otros hoteles en Lanzarote. Además, pequeños detalles como la oferta de cervezas artesanales de kilómetro cero o una vajilla cuidada durante el desayuno suman puntos a la experiencia para muchos visitantes, que lo califican como un "paraíso" y uno de los mejores rincones para alojarse en la isla.
La Experiencia del Servicio: Dos Caras de la Misma Moneda
El servicio es uno de los aspectos que genera opiniones más polarizadas. Por un lado, varias reseñas aplauden la amabilidad y disposición del personal, mencionando específicamente a la chica encargada de recibir a los huéspedes y entregar las llaves, descrita como "un amor" que ayuda y explica todo lo necesario. Algunos comentarios también apuntan a que los dueños son "muy correctos y atentos", contribuyendo a una estancia agradable. El desayuno es otro campo de batalla: mientras unos lo describen como "súper rico", casero y delicioso, otros lo tachan de básico, repetitivo y compuesto por bollería industrial y pan de supermercado, una crítica que se repite en estancias de varios días.
Las Sombras de la Estancia: Mantenimiento y Trato
Frente a las alabanzas al diseño, surgen críticas contundentes que apuntan a una brecha entre la apariencia y la funcionalidad. Varios huéspedes señalan que, bajo la pátina de diseño, se esconde un mantenimiento deficiente. Un comentario describe la experiencia de encontrar una casa "vieja", muy alejada de la imagen proyectada en las fotos, hasta el punto de decidir no pernoctar. Otros, aunque valoran el buen gusto del diseño, enumeran una serie de carencias prácticas que merman considerablemente la comodidad.
Entre los problemas más mencionados se encuentra la climatización. Algunos visitantes reportan haber pasado frío durante las noches, con temperaturas bajas y humedad, indicando que las estancias no están debidamente preparadas para ello. Se menciona una pequeña estufa de leña como solución insuficiente y puertas que no cierran herméticamente. La iluminación también es un punto flaco recurrente, descrita como muy deficiente tanto en el exterior, que carece de luz para llegar de noche, como en el interior, donde la escasez de bombillas de baja potencia obliga a usar las linternas de los móviles. Otros detalles como sábanas rotas o una limpieza calificada como "muy justa" refuerzan la percepción de que el mantenimiento no está a la altura del precio que se paga.
La Figura del Propietario: El Punto Más Crítico
El aspecto más alarmante y que requiere mayor consideración antes de reservar hotel aquí es el trato atribuido al propietario en varias de las opiniones de hoteles. Múltiples reseñas, algunas de ellas extremadamente duras, lo describen como "maleducado, sinvergüenza y agresivo". Un huésped relata haber sido insultado tras decidir abandonar el establecimiento, aunque finalmente le devolvieron el dinero. Otro comentario lo califica directamente como "un cero a la izquierda" y "de lo peor de la isla". Estas acusaciones tan graves contrastan frontalmente con las reseñas que hablan de dueños atentos, generando una gran incertidumbre para el potencial cliente sobre el tipo de trato que puede esperar.
¿Para Quién es Masdache Country House?
Analizando el conjunto de la información, este alojamiento rural no es para todos los públicos. Parece una opción ideal para viajeros con una alta sensibilidad estética, amantes de la arquitectura y el diseño, que buscan un retiro de paz en un entorno natural único y están dispuestos a pasar por alto ciertas incomodidades prácticas. Aquellos que valoren la originalidad y la integración con el paisaje por encima del lujo convencional podrían tener una estancia memorable.
Sin embargo, los viajeros que prioricen el confort sin fisuras, un servicio impecable y predecible, y una buena relación calidad-precio en términos de mantenimiento y comodidades, deberían sopesar seriamente las críticas. Los problemas de climatización, iluminación y limpieza son factores objetivos que pueden arruinar unas vacaciones. Sobre todo, el riesgo de una interacción negativa con la gerencia es un factor disuasorio considerable. Masdache Country House ofrece una promesa de exclusividad y belleza, pero su ejecución parece irregular, dejando la satisfacción final del huésped sujeta a una suerte de lotería entre una experiencia sublime y una profunda decepción.