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Hotel Roger de Flor by Seleqtta

Hotel Roger de Flor by Seleqtta

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Carrer Turó de l'Estelat, 0, 17310 Lloret de Mar, Girona, España
Hospedaje
8 (2037 reseñas)

El Hotel Roger de Flor by Seleqtta se presenta como una opción de alojamiento en Lloret de Mar con una propuesta que polariza a sus visitantes. Su principal y más indiscutible baza es su ubicación privilegiada sobre el Turó de l'Estelat, una colina que le concede unas vistas panorámicas sobre la localidad y el mar Mediterráneo. Esta característica es, para muchos, el factor determinante que inclina la balanza a su favor, ofreciendo una perspectiva visual que pocos establecimientos pueden igualar. Sin embargo, un análisis detallado de la experiencia de los huéspedes revela una realidad compleja, con luces y sombras que merecen ser consideradas antes de realizar una reserva de hotel.

Vistas y Entorno: El Gran Atractivo

No se puede hablar del Roger de Flor sin empezar por su entorno. La promesa de un alojamiento con vistas se cumple con creces. Huéspedes de todo tipo coinciden en que los paisajes que se pueden disfrutar desde las habitaciones con balcón, y especialmente desde la zona de la piscina exterior, son espectaculares. Este hotel con piscina permite a los visitantes relajarse mientras contemplan una estampa idílica de la Costa Brava. La sensación es la de estar en un refugio tranquilo, alejado del bullicio del centro de Lloret, lo que para muchos es un valor añadido considerable. La arquitectura del edificio, que evoca un palacete clásico, contribuye a crear una atmósfera de cierta elegancia y distinción, un punto que algunos clientes valoran positivamente, describiendo la decoración como "increíble".

Las Habitaciones: Entre el Encanto Clásico y la Necesidad de Renovación

El interior del hotel, sin embargo, es uno de los puntos que genera más controversia. Las habitaciones de hotel son descritas de formas muy dispares. Mientras algunos huéspedes aprecian su amplitud y el estilo clásico, otros son mucho más críticos, señalando que las instalaciones son antiguas y no se corresponden con la categoría de cuatro estrellas que ostenta el establecimiento. Las quejas sobre el mantenimiento son recurrentes y específicas: se mencionan jacuzzis con bordes desgastados y de aspecto poco higiénico, mobiliario anticuado y un olor a desagüe en los baños que empaña la estancia. Incluso se han reportado problemas de limpieza más serios, como la presencia de insectos muertos en las camas o, en un caso aislado pero alarmante, el avistamiento de un roedor en una terraza. Estos testimonios sugieren una inconsistencia notable en la calidad y el cuidado de las habitaciones, donde la suerte parece jugar un papel importante en la experiencia final del cliente.

Gastronomía y Servicio: Una Experiencia Inconsistente

La oferta gastronómica del hotel es otro campo de batalla en las opiniones. El buffet recibe calificaciones diametralmente opuestas. Hay quien lo describe como bueno y variado, disfrutando de la comida ofrecida. En el otro extremo, un número significativo de reseñas lo califican de decepcionante, con comentarios que hablan de comida de baja calidad, poca variedad y falta de sabor. Un detalle que genera malestar es la política de cobrar por el agua durante la cena, una práctica que muchos consideran impropia de un hotel de esta categoría y que afecta la percepción sobre la relación calidad-precio. Esta inconsistencia se extiende al servicio de restauración, donde el trato del personal puede variar drásticamente.

El personal del Hotel Roger de Flor es, quizás, el reflejo más claro de su dualidad. Por un lado, hay empleados que reciben elogios por su amabilidad y profesionalidad. Nombres como Robin y Didac, los camareros de coctelería, o la amabilidad de una camarera en particular, son destacados positivamente, demostrando que existe un equipo capaz de ofrecer un servicio excelente. La recepción a la llegada también ha sido calificada de cordial y eficiente. Sin embargo, estas experiencias positivas contrastan fuertemente con las críticas dirigidas a otros miembros del personal, especialmente en el comedor. Algunos huéspedes relatan haber recibido un trato poco amable, casi displicente, por parte del maître y otros camareros, lo que arruinó su experiencia en el desayuno o la cena. Un incidente particularmente grave fue la negativa de la recepción a facilitar el nombre de un empleado tras una queja formal, un gesto que denota una falta de transparencia y compromiso con la satisfacción del cliente.

Consideraciones Prácticas: Accesibilidad y Servicios Adicionales

La ubicación en una colina, si bien garantiza las vistas, presenta un desafío logístico. El acceso al hotel implica subir una cantidad considerable de escaleras empinadas, un factor que puede resultar muy incómodo para personas con movilidad reducida, familias con carritos de bebé o simplemente para cualquiera que regrese cansado tras un día de playa. Este es un detalle crucial que debe ser tenido en cuenta, ya que puede condicionar significativamente la comodidad del viaje. Además, para aquellos que viajan en coche, es importante saber que el aparcamiento tiene un coste adicional de 14 euros diarios.

En el lado positivo de los servicios, destaca una ventaja competitiva importante: el hotel es pet-friendly. La posibilidad de alojarse con mascotas es un gran atractivo para un segmento de viajeros cada vez más numeroso y es uno de los puntos que los dueños de animales más agradecen. Asimismo, el hotel ofrece espectáculos nocturnos que, según algunas opiniones, son entretenidos y añaden valor a la estancia.

¿Es el Hotel Roger de Flor una Buena Elección?

Decidir si este es uno de los mejores hoteles de la zona depende enteramente de las prioridades del viajero. Si el objetivo principal es disfrutar de unas vistas inmejorables en un entorno relativamente tranquilo y se está dispuesto a pasar por alto posibles deficiencias en las instalaciones y una cierta inconsistencia en el servicio y la comida, el Roger de Flor puede ser una opción válida. Su piscina y su política de admisión de mascotas son también puntos fuertes. Sin embargo, para aquellos que buscan la garantía de un estándar de cuatro estrellas moderno, con habitaciones impecables, una gastronomía de alta calidad y un servicio consistentemente profesional, este establecimiento podría resultar una decepción. El precio, considerado por varios huéspedes como excesivo para la calidad ofrecida, es el factor final a sopesar. La experiencia en el Hotel Roger de Flor by Seleqtta parece ser una apuesta: puede resultar en una estancia memorable por sus vistas o en una frustrante por sus carencias.

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