HOTEL EL HABANA LLANES
AtrásEl Hotel El Habana Llanes se presenta como una propuesta de alojamiento diferente para quienes visitan la costa oriental de Asturias. No es el típico establecimiento a pie de playa; su identidad reside en un concepto más sosegado y con una personalidad muy marcada, arraigada en la historia de la arquitectura indiana. Su principal reclamo, y el eje sobre el que gira toda la experiencia, es su extraordinario jardín botánico, un espacio que define la atmósfera de tranquilidad que lo caracteriza.
Ubicado en la pequeña localidad de La Pereda, a escasos kilómetros de Llanes, este hotel se erige en una auténtica casona de indianos. Esta herencia arquitectónica es fundamental para entender su encanto, con una decoración que mezcla elementos coloniales y art déco, creando un ambiente acogedor y con carácter propio. Es, por tanto, una elección ideal para viajeros que buscan un hotel con encanto y una conexión más profunda con el entorno, lejos del bullicio turístico.
El Jardín Botánico: El Corazón del Hotel
El elemento más diferenciador y elogiado de El Habana Llanes es, sin duda, su inmenso jardín de 17.000 metros cuadrados. No se trata de un simple espacio verde, sino de un cuidado jardín botánico que alberga más de trescientas especies de árboles, arbustos y flores exóticas, muchas de ellas traídas de las Américas, en un claro homenaje a su pasado indiano. Este pulmón verde no solo proporciona unas vistas excepcionales desde las habitaciones y la terraza, sino que crea un microclima de paz. Los huéspedes destacan la sensación de relajación que se respira paseando por sus senderos, descubriendo su estanque con nenúfares o descansando en alguno de sus rincones. Este espacio convierte la estancia en algo más que una simple pernoctación; la transforma en una experiencia inmersiva en la naturaleza.
Habitaciones: Confort y Sencillez con Vistas
Las habitaciones del hotel siguen la línea de la casona: son confortables, amplias y están impecablemente limpias, un aspecto que los visitantes recalcan de forma consistente. La descripción de "sencillas" que se puede encontrar no debe malinterpretarse como una carencia, sino como una apuesta por un estilo funcional y clásico, sin la opulencia de los grandes resorts de lujo. La decoración es coherente con el estilo colonial del edificio, con muebles de madera y detalles cuidados. Algunas de ellas cuentan con salida directa al jardín o grandes ventanales que integran el paisaje exterior en el espacio interior, siendo este su verdadero lujo. Son estancias pensadas para el descanso después de un día explorando las playas y montañas de la zona, priorizando la comodidad y la tranquilidad sobre los excesos decorativos.
Análisis de los Servicios y la Experiencia Gastronómica
Más allá de su entorno, el hotel destaca por la calidad de sus servicios, donde el trato humano juega un papel fundamental. La atención es otro de los puntos fuertes; el propietario, Sirio, es mencionado frecuentemente en las reseñas por su amabilidad y por crear un ambiente cercano que hace que los huéspedes se sientan como en casa. Este nivel de personalización es difícil de encontrar en hoteles de mayor tamaño y constituye un valor añadido significativo.
Desayuno y Restaurante: Un Toque Exótico
La oferta gastronómica es otro pilar de la experiencia en El Habana. Los desayunos reciben alabanzas constantes, descritos como "riquísimos" y muy completos, servidos a menudo en la terraza con vistas al jardín, lo que supone un comienzo de día inmejorable. Por su parte, el restaurante ofrece una propuesta culinaria que fusiona la tradición asturiana con toques exóticos, en clara alusión al nombre y la historia del hotel. Se especializa en una cocina de mercado, con productos de calidad y una elaboración cuidada que incluye platos como carrilleras o pescados, junto a postres caseros muy bien valorados. Este restaurante no es solo un servicio para los huéspedes, sino un destino en sí mismo para quienes buscan una experiencia gastronómica diferente en la zona de Llanes.
Lo Bueno y lo Malo: Una Valoración Honesta
Para potenciales clientes, es crucial sopesar los pros y los contras antes de reservar hotel. La elección de El Habana Llanes será un acierto total para un perfil de viajero concreto, pero podría no ser la ideal para otro.
Puntos Fuertes:
- Atmósfera Única: La combinación de casona de indianos y jardín botánico crea un ambiente de paz y exclusividad inigualable. Es un hotel rural perfecto para desconectar.
- Trato Personalizado: La atención cercana y familiar por parte del personal y el propietario es uno de sus mayores activos.
- Entorno Natural: El jardín es espectacular y ofrece una experiencia en sí misma, ideal para amantes de la naturaleza y la tranquilidad.
- Calidad Gastronómica: Tanto los desayunos como la carta del restaurante ofrecen una calidad notable con una propuesta diferenciada.
- Limpieza y Confort: A pesar de la sencillez, las instalaciones destacan por su limpieza y la comodidad de sus habitaciones.
Aspectos a Considerar:
- Ubicación: Se encuentra en La Pereda, no en el centro de Llanes. Esto, que es una ventaja para la tranquilidad, implica una dependencia casi total del coche para desplazarse a las playas, al pueblo o a otros puntos de interés. No es la mejor opción si se prefiere un alojamiento desde el que moverse a pie.
- Ausencia de Ciertas Comodidades: Quienes busquen las instalaciones de un gran resort, como un spa, gimnasio o animación, no las encontrarán aquí. Aunque dispone de una piscina exterior, el enfoque es el de un hotel para parejas o viajeros que buscan calma.
- Estilo de las Habitaciones: Las habitaciones son funcionales y clásicas. Los viajeros que prefieran un interiorismo moderno o de lujo vanguardista pueden encontrar el estilo demasiado tradicional.
En definitiva, el Hotel El Habana Llanes no compite en la misma liga que los mejores hoteles de playa convencionales, sino que ofrece una propuesta de valor completamente distinta. Es una elección sobresaliente para quienes valoran la historia, la naturaleza y un servicio humano y cercano por encima de todo. Es un refugio pensado para saborear con calma, un lugar donde el propio hotel es parte fundamental del destino y no un mero lugar de paso.