Hotel Echaurren Relais & Châteaux
AtrásEl Hotel Echaurren Relais & Châteaux no es simplemente un lugar para pernoctar; es una institución con más de un siglo de historia familiar, un auténtico hotel gastronómico que se ha convertido en el epicentro culinario de Ezcaray. Gestionado actualmente por la quinta generación de la familia Paniego, este establecimiento ha sabido evolucionar desde una antigua casa de postas fundada en 1898 hasta convertirse en un referente de la alta cocina y la hospitalidad, reconocido con premios como el trofeo Heritage de Relais & Châteaux por su capacidad de preservar el legado familiar.
Una Oferta Culinaria de Varios Niveles
El principal atractivo y la razón por la que muchos viajeros deciden hacer una reserva de hotel aquí es su excepcional propuesta culinaria, dividida en varios conceptos para satisfacer a distintos paladares. La joya de la corona es, sin duda, El Portal de Echaurren, el espacio dirigido por el chef Francis Paniego que ostenta dos estrellas Michelin y tres Soles Repsol. Aquí, la cocina riojana se transforma en vanguardia, ofreciendo menús degustación creativos que reinterpretan el territorio. Fue el primer restaurante en La Rioja en conseguir una estrella y, posteriormente, una segunda, marcando un hito en la gastronomía de la región.
Por otro lado, Echaurren Tradición funciona como el corazón del hotel, el lugar donde se custodia el legado de Marisa Sánchez, madre de los actuales propietarios y Premio Nacional de Gastronomía en 1987. Su carta es un homenaje a las recetas familiares que han dado fama a la casa durante décadas. Platos como las alubias rojas, las patitas de cordero o el potaje de garbanzos son fijos en la memoria gustativa de sus clientes. Y, por supuesto, sus legendarias croquetas, descritas por muchos como increíblemente cremosas y delicadas, aunque, como en todo plato icónico, hay quien opina haber probado versiones superiores, lo que demuestra la subjetividad del gusto.
La oferta se completa con opciones más informales: el Bistró El Cuartito y un bar de tapas en el Salón de la Chimenea, asegurando que cada huésped encuentre un espacio y un menú a su medida durante su estancia. Esta diversidad es uno de sus puntos más fuertes, permitiendo disfrutar desde una cena de alta cocina hasta un almuerzo tradicional sin salir del establecimiento.
Las Habitaciones y la Experiencia de Alojamiento
Más allá de la cocina, el Echaurren es un hotel con encanto. Las recientes reformas, a cargo del estudio Picado de Blas, han logrado una fusión elegante entre tradición y diseño contemporáneo. Los huéspedes destacan la calidez de sus espacios comunes, como el recibidor con chimenea y sus lujosas salas de estar, que invitan a la relajación. Las habitaciones del hotel son descritas como confortables y bien decoradas, buscando ofrecer un descanso de calidad.
Sin embargo, no todas las experiencias son perfectas. Un punto crítico a tener en cuenta es la insonorización de algunas habitaciones. Concretamente, se ha reportado que la suite 111, con vistas a la imponente iglesia de Santa María situada justo en frente, puede resultar ruidosa por la noche debido al tránsito de gente en la calle. Para viajeros con el sueño ligero, este es un factor importante a considerar al momento de elegir una habitación, especialmente las que dan a la plaza principal.
Servicio y Otros Aspectos a Considerar
El trato es uno de los aspectos más elogiados de forma consistente. Los comentarios de los visitantes hablan de un servicio "exquisito" y "muy familiar", donde la presencia de la familia propietaria, como Marisa Paniego en la bienvenida, añade un toque personal y cercano que marca la diferencia. Este ambiente acogedor es, sin duda, uno de los pilares del alojamiento.
El desayuno también recibe altas calificaciones por su calidad: zumos naturales recién exprimidos, huevos preparados al momento y una selección de embutidos, quesos y bollería casera de primer nivel. No obstante, un inconveniente señalado por algunos huéspedes es el horario de inicio, a las 8:30 h. Para quienes tienen planes de salir temprano a explorar la zona o practicar senderismo, este horario puede resultar algo tardío y limitar la jornada.
el Hotel Echaurren Relais & Châteaux se posiciona como uno de los mejores hoteles para los amantes de la buena mesa. Su fortaleza indiscutible es su universo gastronómico, que por sí solo justifica el viaje. El encanto del edificio y la calidez del servicio familiar suman puntos a una experiencia mayoritariamente positiva. A pesar de ello, los potenciales clientes deben valorar los aspectos menos favorables, como la posible falta de insonorización en habitaciones exteriores y un horario de desayuno que no se adapta a todos los ritmos, para decidir si este emblemático hotel de Ezcaray cumple con todas sus expectativas.