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HOTEL COLEGIATA

HOTEL COLEGIATA

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C. de los Hornos, 20, 39330 Santillana del Mar, Cantabria, España
Hospedaje
7 (559 reseñas)

El Hotel Colegiata se presenta como una opción de alojamiento con piscina y un marcado carácter rústico en las inmediaciones de la villa medieval de Santillana del Mar. Su propuesta combina una serie de atractivos innegables con ciertos aspectos que generan opiniones divididas entre quienes se han hospedado allí. La primera impresión es la de una edificación tradicional cántabra, con una ubicación que promete tranquilidad y vistas panorámicas. Sin embargo, la experiencia varía significativamente una vez que se cruza el umbral de las habitaciones.

Puntos Fuertes del Hotel Colegiata

Uno de los beneficios más destacados y consistentemente elogiados es su localización. Situado a unos cinco o diez minutos a pie del bullicioso centro histórico, ofrece un refugio de paz sin estar completamente aislado. Esta distancia permite a los huéspedes disfrutar de la serenidad del entorno natural, con vistas a la villa y, en la distancia, a los Picos de Europa, algo que muchos valoran positivamente. A este atractivo se suma una ventaja logística fundamental en un lugar tan concurrido: el hotel con parking gratuito. Disponer de aparcamiento propio y sin coste es un factor decisivo para muchos viajeros que llegan en coche, facilitando enormemente la estancia.

Las zonas comunes exteriores son otro de sus grandes reclamos. La piscina al aire libre, rodeada de un jardín y una zona de solárium, es un espacio ideal para el descanso durante los días más cálidos. Varios huéspedes mencionan haber disfrutado enormemente de este servicio, que se complementa con una agradable terraza donde funciona el restaurante. Cenar o desayunar al aire libre con el paisaje de fondo es una de las experiencias más positivas que relatan los visitantes. Además, el hotel ofrece un servicio de préstamo de bicicletas, un detalle que invita a recorrer los alrededores de una forma diferente.

El trato del personal es frecuentemente mencionado como un punto a favor. Comentarios recurrentes describen a los empleados, tanto de recepción como del restaurante, como encantadores, amables y muy atentos, siempre dispuestos a ayudar. Esta calidez humana logra, en muchos casos, compensar algunas de las deficiencias materiales del establecimiento.

Las Habitaciones: Amplitud y Necesidad de Renovación

Al hablar de las habitaciones de hotel, las opiniones se bifurcan. Por un lado, hay consenso en que algunas de ellas son bastante amplias, ofreciendo un espacio cómodo para los huéspedes. No obstante, el principal punto de fricción es su estado de conservación. Múltiples reseñas señalan que las estancias se perciben anticuadas y piden a gritos una modernización o, como lo describe un cliente, "un buen lavado de cara". Este sentimiento de anclaje en el pasado es una constante en las críticas menos favorables.

Un problema más concreto y molesto, reportado por varios visitantes, es un persistente y fuerte olor a humedad en las habitaciones. A pesar de ventilar, el olor parece regresar, lo que sugiere un problema de fondo que afecta negativamente el confort. La limpieza, aunque en general calificada como correcta, es descrita por algunos como "mejorable", indicando que podría haber más atención al detalle.

Aspectos Críticos: Desayuno y Accesibilidad

El servicio de restauración, especialmente el desayuno, es uno de los elementos más polarizantes del Hotel Colegiata. Mientras algunos huéspedes lo consideran completo, rico y adecuado, destacando opciones como el cruasán a la plancha, otros lo tachan de "lamentable", escaso y de muy baja calidad. Se mencionan productos como fruta reseca, fiambre de mínima calidad y café templado, llevando a algunos clientes a tener que desayunar por segunda vez fuera del hotel. Esta inconsistencia hace que la experiencia del desayuno sea una verdadera incógnita para futuros clientes.

Quizás el área más preocupante se centra en la seguridad y la accesibilidad. Un testimonio particularmente grave detalla la caída de una persona mayor en una bañera que carecía de cualquier tipo de agarre de seguridad. La falta de respuesta por parte del hotel ante la solicitud de un cambio a una habitación con plato de ducha es un punto de crítica severo. A esto se suma que el ascensor del edificio es pequeño y no es apto para sillas de ruedas o carritos de bebé, lo que representa una barrera infranqueable para personas con movilidad reducida y familias con niños pequeños. Esta falta de adecuación es un factor crucial a considerar antes de reservar hotel.

Análisis Final: ¿Es una Opción Recomendable?

El Hotel Colegiata ofrece una propuesta con importantes contrastes. Por un lado, seduce con su encanto exterior, su ubicación estratégica, la comodidad de su parking gratuito y la amabilidad de su personal. Las zonas de piscina y jardín son, sin duda, un gran valor añadido para una escapada a Cantabria. Sin embargo, los potenciales clientes deben sopesar estos beneficios frente a inconvenientes significativos. Las opiniones de hoteles reflejan una clara necesidad de inversión en la renovación de las habitaciones para solucionar problemas de antigüedad y humedad.

La inconsistencia en la calidad del desayuno y, sobre todo, las serias deficiencias en materia de accesibilidad y seguridad en los baños, son aspectos que no pueden ser ignorados. En definitiva, es un establecimiento que puede satisfacer a quienes priorizan la ubicación y las zonas exteriores por encima del confort interior de la habitación, pero que puede decepcionar a aquellos con expectativas más altas sobre el estado de las instalaciones o con necesidades específicas de movilidad.

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