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Finca Monte Mar

Finca Monte Mar

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Cam. José Pons la Jurona, 38759 Los Llanos, Santa Cruz de Tenerife, España
Hospedaje
9.4 (17 reseñas)

Ubicada en el Camino José Pons la Jurona, en la zona de Los Llanos de Aridane, Finca Monte Mar era, hasta hace poco, uno de esos alojamientos que acumulaban valoraciones casi perfectas. Con una puntuación media de 4.7 sobre 5, los comentarios de quienes se hospedaron allí dibujan una imagen idílica: un refugio de paz con vistas espectaculares al océano. Sin embargo, un análisis actual de este establecimiento no puede obviar su circunstancia más definitoria: se encuentra cerrado. La razón, aunque no se especifica oficialmente en su ficha, está ligada de forma casi inequívoca a la erupción del volcán Cumbre Vieja en 2021, que devastó la zona de Todoque, donde se encontraba enclavada.

Un refugio de tranquilidad con vistas al Atlántico

El principal atractivo de Finca Monte Mar, mencionado de forma recurrente por sus antiguos huéspedes, era su ubicación privilegiada. Emplazada en una zona elevada, ofrecía unas panorámicas que muchos describieron como "abrumadoramente hermosas" y "fantásticas". Esta posición no solo garantizaba un espectáculo visual constante, con el mar como protagonista, sino que también aseguraba una atmósfera de absoluta tranquilidad. Los visitantes buscaban en este hotel rural un escape del ruido y el estrés, y las reseñas confirman que lo encontraban. Era, según sus palabras, "el lugar perfecto para relajarse y descansar". Esta combinación de vistas y serenidad es una de las características más demandadas por quienes buscan hoteles en La Palma que ofrezcan una experiencia auténtica y desconectada.

El complejo estaba compuesto por varias casitas o bungalows independientes, lo que fomentaba la privacidad. Los terrenos que rodeaban estas viviendas eran otro punto fuerte, con un cuidado tan esmerado que un huésped los describió como un "jardín botánico". Esta atención al entorno creaba un ambiente envolvente y natural, un valor añadido para quienes aprecian los alojamientos rurales con encanto. Las fotografías del lugar respaldan estas afirmaciones, mostrando una vegetación exuberante y bien mantenida que enmarcaba las vistas al mar y a la costa.

Las características de sus alojamientos

En cuanto a los interiores, las opiniones describen las viviendas como "amuebladas con gusto", "muy limpias" y "muy bien equipadas". Se destaca que el equipamiento era "sencillo, pero suficiente", un detalle importante para gestionar las expectativas de futuros clientes, si el negocio llegara a reabrir. Este enfoque en la funcionalidad y la limpieza, sin lujos innecesarios, es coherente con la propuesta de un alojamiento rural. No se trataba de un hotel de lujo, sino de un espacio confortable y práctico pensado para disfrutar del entorno. La atención al detalle se extendía al servicio, ya que un visitante destacó que "siempre había alguien" disponible para ayudar, lo que sugiere una gestión cercana y atenta a las necesidades de los huéspedes.

Aspectos a considerar: más allá de los elogios

A pesar de la avalancha de comentarios positivos, un análisis equilibrado debe señalar también los puntos menos favorables. En las reseñas se puede encontrar una crítica aislada sobre el ruido de una bomba de agua en el bungalow número 2. Es interesante notar que otro huésped, que se alojó posteriormente en la misma unidad, refutó esta queja, afirmando que la bomba se apagaba por la noche y era apenas audible durante el día. Aunque parece ser un problema menor y específico, es un recordatorio de que, como en muchos establecimientos, la experiencia puede variar ligeramente dependiendo de la unidad asignada. Este tipo de detalles, aunque pequeños, son valiosos para los viajeros que planean sus vacaciones en Canarias y buscan la máxima tranquilidad.

El punto negativo más relevante, sin embargo, es su estado actual. La información disponible es contradictoria, mostrando etiquetas de "cerrado temporalmente" y "cerrado permanentemente". La realidad es que la erupción volcánica de 2021 afectó gravemente a toda la zona de Todoque, convirtiéndola en un campo de lava. La Finca Monte Mar, por su localización, fue con toda probabilidad una de las propiedades afectadas, si no completamente destruida. Este es el factor crucial que cualquier persona interesada debe conocer.

El futuro incierto y la esperanza de una reconstrucción

La historia de Finca Monte Mar es un reflejo de la resiliencia de la isla. La reseña más reciente, datada un año atrás, ofrece un rayo de esperanza. Un visitante comenta sobre unos trabajos de renovación y afirma que "una vez que todo esté renovado y el complejo vuelva a abrir, será precioso". Añade que lo que ya estaba terminado causaba una "muy buena impresión". Esta opinión es fundamental, ya que sugiere que podría haber una intención de reconstruir o rehabilitar el establecimiento. La reconstrucción en la zona de Todoque es un proceso lento y complejo, pero está en marcha, con proyectos para restaurar carreteras e infraestructuras.

Para los potenciales clientes, esto significa que, aunque actualmente no es posible reservar un hotel en esta finca, vale la pena mantenerla en el radar. Si los propietarios logran superar los enormes desafíos y reabrir, Finca Monte Mar podría resurgir, conservando las cualidades que la hicieron tan apreciada: sus inigualables vistas al mar, su atmósfera de paz y su encanto rural. Mientras tanto, su legado perdura en los recuerdos de quienes la disfrutaron, como un ejemplo destacado de la oferta de casas rurales con encanto que La Palma ofrecía en una de sus zonas más hermosas, hoy transformada por la fuerza de la naturaleza.

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