Inicio / Hoteles / Finca La Torre

Finca La Torre

Atrás
TF-5, 3, 38414 Los Realejos, Santa Cruz de Tenerife, España
Hospedaje
10 (36 reseñas)

Finca La Torre se presenta como un conjunto de cinco casas rurales independientes, una propuesta de alojamiento que se aleja conscientemente de los grandes complejos turísticos para ofrecer una inmersión en un entorno natural y agrícola en Los Realejos. Este establecimiento ha capitalizado su ubicación en el Paisaje Protegido de Los Campeches, Tigaiga y Ruiz para crear una experiencia centrada en la tranquilidad, las vistas panorámicas y el contacto directo con la naturaleza. Las edificaciones, que antiguamente cumplían funciones de viviendas, establos y cuartos de aperos, han sido rehabilitadas para priorizar el confort de los huéspedes sin perder su esencia rústica.

Puntos Fuertes de Finca La Torre

El principal atractivo, y el más elogiado de forma unánime por quienes se han hospedado aquí, son sus impresionantes vistas. Emplazada sobre un acantilado, la finca ofrece una perspectiva formidable del océano Atlántico, con atardeceres que se convierten en el evento diario. Los huéspedes destacan la sensación de paz, donde el sonido predominante es el batir de las olas contra las rocas, un ambiente ideal para desconectar del bullicio urbano. Este retiro es perfecto para quienes buscan unas vacaciones de calma y contemplación.

Otro diferenciador clave es su política de admisión de mascotas. Finca La Torre no solo permite perros, sino que su entorno es ideal para ellos. Los comentarios de anteriores visitantes señalan la existencia de numerosas rutas de senderismo y playas cercanas (como Los Roques o Castro) donde los perros son bienvenidos. Esto convierte al complejo en una de las opciones más destacadas para quienes viajan con sus animales y buscan un alojamiento con mascotas que ofrezca libertad y naturaleza.

La hospitalidad es otro pilar de la experiencia. Los encargados de la finca, Rosa y Fernando, son mencionados recurrentemente por su trato amable, atento y cercano. Su gestión contribuye a crear una atmósfera acogedora, asegurando que los huéspedes se sientan bien atendidos y que no les falte de nada. Este toque personal es difícil de encontrar en hoteles de mayor envergadura y añade un valor significativo a la estancia.

El concepto de hoteles rurales se vive aquí plenamente. La finca está integrada en una explotación agrícola activa, rodeada de sus propias plantaciones de plátanos. Esto no solo enriquece el paisaje, sino que proporciona una autenticidad tangible a la experiencia. Las casas, nombradas como distintas especies de palmeras (Canaria, Datilera, Kentia, etc.), están equipadas con comodidades modernas pero conservan un encanto rústico que las hace acogedoras.

Aspectos a Considerar Antes de Reservar

A pesar de sus múltiples virtudes, existen ciertos aspectos que los potenciales clientes deben evaluar para determinar si Finca La Torre se ajusta a sus expectativas. El primero y más evidente al ver la dirección es su proximidad a la autopista TF-5. Esto podría generar preocupación por el ruido. Sin embargo, la topografía del lugar juega un papel crucial a su favor. La finca se encuentra en una cota muy inferior a la de la carretera, en la ladera del acantilado y orientada hacia el mar. Esta disposición, junto con la densa vegetación, actúa como una barrera acústica natural muy efectiva, lo que explica por qué los huéspedes insisten en la tranquilidad del lugar. Aun así, es un factor a tener en cuenta.

En segundo lugar, la accesibilidad requiere planificación. Para llegar a la finca y explorar la isla con comodidad, es prácticamente imprescindible disponer de un vehículo. El acceso al propio complejo puede ser algo intrincado, como sugieren las menciones a las "instrucciones claras" que proporcionan los anfitriones. Además, los caminos internos dentro de la finca pueden ser empinados, lo que podría suponer un desafío para personas con movilidad reducida. Por tanto, antes de reservar, es aconsejable asegurarse de que estas condiciones no representarán un inconveniente.

Finalmente, es importante entender la naturaleza del alojamiento. Esto no es un hotel de lujo con servicio de habitaciones 24 horas, recepción permanente o un amplio abanico de servicios comunes como un gran resort. Se trata de casas rurales independientes y auto-gestionadas. La experiencia se centra en la autonomía, la privacidad y el entorno. Quienes busquen un servicio constante y una infraestructura hotelera completa podrían encontrar esta propuesta demasiado independiente. La ausencia de un restaurante en el sitio, por ejemplo, implica que los huéspedes deben planificar sus comidas, ya sea cocinando en la habitación (casa) bien equipada o desplazándose a los guachinches y restaurantes de Los Realejos y alrededores.

Finca La Torre es una elección excelente para un perfil de viajero muy concreto: aquel que valora la paz, las vistas espectaculares y un entorno natural auténtico por encima de las comodidades de un hotel convencional. Es una opción inmejorable para parejas que buscan una escapada romántica, amantes del senderismo y, de manera muy especial, para dueños de mascotas. La combinación de un paisaje sobrecogedor, una hospitalidad genuina y la posibilidad de disfrutar de la naturaleza en compañía de animales la posicionan como uno de los hoteles con encanto más singulares del norte de Tenerife.

Otros negocios que podrían interesarte

Ver Todos