El Cerecillo. Antigua Casa Forestal.
AtrásAl indagar sobre El Cerecillo, identificado como una Antigua Casa Forestal en el término municipal de Laujar de Andarax, emerge una dualidad informativa que puede generar confusión entre los viajeros. Por un lado, su catalogación oficial en diversas plataformas lo presenta como un alojamiento operativo. Sin embargo, la experiencia directa de quienes lo han visitado y la información de diversas fuentes de senderismo pintan una realidad muy distinta, describiéndolo como un refugio abandonado en un estado de conservación deficiente. Esta discrepancia es el punto de partida fundamental para entender qué es realmente El Cerecillo y para quién está destinado.
Lejos de ser uno de los hoteles convencionales de la zona, la Antigua Casa Forestal El Cerecillo no es un lugar donde se pueda efectuar una reserva de hotel o esperar servicios de hostelería. Las opiniones de los visitantes son claras y contundentes al respecto: uno de ellos lo describe como "abandonado" y con el "refugio destrozado", un sentimiento de "pena" que refleja el potencial perdido del lugar. Otras fuentes confirman este estado, calificándolo como lamentable y especificando que, aunque en su día tuvo cocina, aseo y luz eléctrica, actualmente está en desuso. Por tanto, cualquier expectativa de encontrar una casa rural funcional para una estancia confortable debe ser descartada de inmediato para evitar decepciones. La baja calificación promedio de 2.5 estrellas es un reflejo directo de esta contradicción entre la catalogación y la realidad del lugar.
Un enclave para amantes de la naturaleza y el senderismo
Aclarado el punto anterior, el verdadero valor de El Cerecillo reside en su magnífica ubicación. Situado a unos 1.740 metros de altitud, en pleno Parque Nacional de Sierra Nevada, el lugar es un punto de partida estratégico para diversas rutas de senderismo, lo que lo convierte en un destino de interés para el turismo rural activo. Los comentarios positivos, de hecho, no se centran en la edificación, sino en su entorno. Se describe como un "sitio tranquilo y agradable para disfrutar de la naturaleza", rodeado por la sombra de un frondoso bosque de pinos, con la presencia ocasional de castaños y almendros, e incluso rebaños de vacas que acentúan su carácter bucólico.
Su principal atractivo es ser el punto de inicio de rutas emblemáticas. Entre ellas, destaca la ascensión al Cerro del Almirez, el segundo pico más alto de la Sierra Nevada almeriense con sus 2.514 metros. Los senderistas aparcan en las inmediaciones del refugio abandonado para comenzar su jornada. Además, por la zona transitan senderos homologados como el SL-A 151 (Cerecillo - Minas de la Gabiarra) y el conocido GR-240, también llamado Sendero Sulayr, que circunvala todo el macizo de Sierra Nevada. Esta condición lo posiciona como un enclave de gran interés para montañistas, excursionistas y cualquiera que busque una inmersión profunda en los paisajes de la Alpujarra almeriense, lejos de las multitudes.
Aspectos positivos a considerar
- Ubicación estratégica: Es un punto de partida y paso para importantes rutas de senderismo y BTT, como la ascensión al Almirez o tramos del Sendero Sulayr.
- Entorno natural privilegiado: Rodeado de un bosque de pinos y en plena alta montaña, ofrece un ambiente de paz, tranquilidad y contacto directo con la naturaleza.
- Aislamiento y desconexión: Las reseñas destacan la ausencia de multitudes, lo que lo convierte en un lugar ideal para quienes buscan soledad y escapar del ruido cotidiano.
- Interés histórico: Como Antigua Casa Forestal, el edificio en sí, a pesar de su estado, representa una pieza de la historia de la gestión de los montes de la zona y puede ser de interés para aficionados a la etnografía y la arquitectura tradicional de montaña.
La cruda realidad: abandono y falta de servicios
El principal y más significativo aspecto negativo de El Cerecillo es su estado de abandono. Las palabras "destrozado" y "lamentable" utilizadas por visitantes y cronistas de rutas de montaña son inequívocas. El edificio no ofrece refugio seguro ni funcional para pernoctar, una función que sí cumplen otros refugios-vivac de la sierra, aunque también con distintos grados de conservación. Las dependencias están en mal estado y carecen de cualquier tipo de mantenimiento. Incluso una fuente que existía en las cercanías se encuentra actualmente sin agua, un dato crucial para los senderistas que planifican sus rutas.
Esta situación genera una advertencia clara: no se debe contar con El Cerecillo como un lugar para pasar la noche o como un punto de apoyo con servicios. Es, en la práctica, una ruina en un paraje hermoso. No hay personal, no hay limpieza, no hay agua corriente, y por supuesto, no es accesible para personas con movilidad reducida. El acceso mismo al lugar, a través de una pista forestal de más de 11 kilómetros desde Laujar de Andarax, puede requerir un vehículo adecuado, tipo SUV o todoterreno, especialmente dependiendo de la estación del año.
Aspectos negativos a tener en cuenta
- Edificio en ruinas: No es un alojamiento funcional. Las instalaciones están abandonadas y no son aptas para la pernocta ni ofrecen seguridad.
- Carencia total de servicios: No hay agua, electricidad, personal ni ningún tipo de comodidad. Los visitantes deben ser completamente autosuficientes.
- Información engañosa: Su catalogación como "lodging" u "hospedaje" es incorrecta y puede llevar a graves malentendidos para viajeros que busquen un lugar donde dormir.
- Accesibilidad limitada: El acceso se realiza por una larga pista forestal, lo que puede ser un inconveniente para vehículos convencionales.
Un destino con dos caras
En definitiva, El Cerecillo no es un competidor en el mercado de hoteles con encanto ni una opción para quienes buscan una habitación en la Alpujarra. Es un punto geográfico, un hito en el mapa para los amantes de la montaña. Su valor no está en sus paredes derruidas, sino en los caminos que parten de ellas. Es un destino excelente para el excursionista de día, el fotógrafo de paisajes o el buscador de soledad que llega en su propio vehículo, bien equipado y sin la intención de pernoctar. Para este perfil de visitante, el lugar es un tesoro. Sin embargo, para el viajero que busca un alojamiento basándose en la información de plataformas digitales, la experiencia será, con toda probabilidad, profundamente decepcionante. Es fundamental que el potencial visitante investigue a fondo y entienda que El Cerecillo es un principio de aventuras, no un final de jornada confortable.