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CR Gran Drago – MASolar E.R.

CR Gran Drago – MASolar E.R.

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C. los Palos, 38916 Erese, Santa Cruz de Tenerife, España
Hospedaje
9.6 (21 reseñas)

Ubicada en Erese, en la isla de El Hierro, la Casa Rural Gran Drago - MASolar E.R. se presenta como un alojamiento con encanto que promete desconexión y una inmersión en la tranquilidad del entorno canario. Se trata de una vivienda tradicional, restaurada y catalogada por su interés arquitectónico y etnográfico, que funciona de manera sostenible gracias a la energía solar. Sin embargo, las experiencias de los huéspedes dibujan un panorama de luces y sombras muy marcado, donde el encanto rústico choca con serias advertencias sobre su estado actual.

El atractivo de lo auténtico y bien equipado

Quienes buscan un refugio lejos del bullicio encuentran en esta casa un fuerte atractivo. Los comentarios positivos, que durante años han sido la norma, destacan de forma recurrente la paz y el silencio absoluto que envuelve la propiedad. La casa, una construcción canaria del siglo XIX rehabilitada, conserva una estructura y decoración que muchos huéspedes consideran acogedora y auténtica, con muebles de madera maciza y detalles cuidados. Su distribución incluye un dormitorio principal en la planta alta y un salón con sofá cama, además de una cocina independiente y un baño completo.

Uno de los puntos fuertes más mencionados es su completo equipamiento, pensado para hacer sentir al visitante como en su propio hogar. La cocina dispone de todo lo necesario para estancias largas: nevera de gran tamaño, cocina de gas, horno, microondas y pequeños electrodomésticos, además de detalles de bienvenida como aceite, sal o infusiones. A esto se suma un cuarto de lavadora independiente y bien surtido con detergente, suavizante y todo lo necesario para el planchado. Este nivel de detalle es algo que los huéspedes han valorado muy positivamente, ya que permite una gran autonomía durante las vacaciones en familia o en pareja.

El exterior es otro de sus grandes reclamos. Con una zona de barbacoa y mesas tanto en la parte delantera como trasera, el entorno invita a disfrutar de las vistas y la naturaleza. Además, es uno de los hoteles que admite mascotas, un factor decisivo para muchos viajeros que desean ir acompañados de sus animales de compañía.

Puntos a considerar: Del acceso a la falta de mantenimiento

A pesar de sus bondades, existen ciertos inconvenientes que se repiten en varias opiniones de hoteles y que un potencial cliente debe conocer. El primero es el acceso a la propiedad. Se realiza por un camino de tierra en pendiente que, según varios testimonios, dificulta la carga y descarga de maletas y compras. Aunque la mayoría coincide en que la tranquilidad del lugar compensa el esfuerzo, es un factor a tener en cuenta para personas con movilidad reducida o que viajen con mucho equipaje.

Otras críticas menores, pero recurrentes en el tiempo, apuntan a detalles de mantenimiento. Algunos huéspedes han señalado que ciertas zonas de la casa son algo oscuras, que el jardín podría estar mejor cuidado y libre de malas hierbas, o que el menaje de cocina y los utensilios para la barbacoa pueden resultar insuficientes en ocasiones. Son pequeños detalles que, si bien no arruinan la estancia, sí restan puntos a la experiencia global.

Una advertencia crítica: La reseña que lo cambia todo

El aspecto más preocupante y que obliga a analizar con cautela la decisión de reservar este hotel es una reseña extremadamente negativa y muy reciente. Esta opinión contrasta de manera radical con la valoración histórica del alojamiento y describe una experiencia completamente distinta, calificando la casa de "inhabitable" y "nada segura para familias".

El testimonio detalla problemas graves de salubridad, como una humedad extrema, un penetrante olor a moho, presencia de esporas, arañas de gran tamaño y una plaga de ratones que, según relatan, llegaba a invadir las pertenencias de los huéspedes. La descripción de tener que liberar roedores vivos de las trampas puestas por el propietario resulta especialmente alarmante.

Además, se señalan fallos de seguridad críticos: cristales rotos sujetos con cinta adhesiva y, lo que es más grave para quienes viajan con niños, barandillas con huecos peligrosos y una terraza sin protección adecuada. Según esta reseña, la respuesta del propietario ante las quejas fue insuficiente y desentendida, limitándose a argumentar que "estamos en el campo". Esta familia afirma haber tenido que abandonar la casa antes de lo previsto, asumiendo costes adicionales y viendo arruinadas sus vacaciones.

¿Un paraíso rural o una apuesta arriesgada?

La CR Gran Drago se encuentra en una encrucijada. Por un lado, su historial y numerosas reseñas positivas la posicionan como una de las casas rurales en El Hierro con más encanto, ideal para la desconexión, bien equipada y con un anfitrión considerado atento. Por otro, la contundencia de una crítica reciente sobre problemas graves de higiene, seguridad y mantenimiento obliga a ser extremadamente prudente.

La pregunta clave es si esta experiencia negativa es un caso aislado y desafortunado o si refleja un deterioro real y actual del alojamiento. Para el viajero, la decisión implica sopesar el atractivo rústico y la tranquilidad prometida frente al riesgo de encontrar unas condiciones que no cumplen los mínimos exigibles. Antes de tomar una decisión, sería muy recomendable contactar directamente con la propiedad para indagar sobre el estado actual de mantenimiento y las medidas tomadas para solucionar los problemas reportados.

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