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Casa Rural Molino del Jerte

Casa Rural Molino del Jerte

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Paraje la Barbara, s/n, 10613 Cáceres, España
Hospedaje
9 (155 reseñas)

La Casa Rural Molino del Jerte se presenta como una opción singular para quienes buscan un alojamiento espacioso en el entorno de Navaconcejo, Cáceres. Emplazada en un antiguo molino rehabilitado, su principal atractivo es la ubicación privilegiada en el Paraje la Barbara, literalmente a orillas del río Jerte, ofreciendo un contacto directo con la naturaleza y el constante rumor del agua como banda sonora. Este establecimiento está concebido principalmente como un alojamiento para grupos, con una capacidad para 12 a 14 personas distribuidas en seis habitaciones, cada una de ellas equipada con su propio cuarto de baño, un detalle muy valorado para la comodidad en estancias compartidas.

Características y puntos fuertes del establecimiento

El diseño del hotel rural aprovecha su pasado como molino de grano y secadero de pimientos, conservando un carácter rústico combinado con comodidades modernas. El espacio central es un salón-cocina de grandes dimensiones, pensado para la convivencia. Este área cuenta con una mesa de comedor con capacidad para más de doce comensales, una zona de sofás con televisión y hasta un futbolín, convirtiéndose en el corazón de la vida social dentro de la casa. Los enormes ventanales que se abren hacia el río son, sin duda, uno de los elementos más espectaculares y mencionados por los huéspedes, permitiendo que el paisaje forme parte del interior.

En el exterior, la propiedad ofrece una casa rural con piscina de agua salina, que además cuenta con una zona de hidromasaje. A esto se suma una terraza y un merendero con barbacoa, aunque su uso puede estar restringido según la temporada para prevenir incendios. Estos elementos hacen que la casa sea especialmente atractiva para una escapada de fin de semana o estancias más largas durante el buen tiempo, donde se puede disfrutar plenamente del aire libre. La tranquilidad del entorno, alejado del núcleo urbano, es otro de sus grandes valores, ideal para desconectar y, según comentan algunos visitantes, para disfrutar de cielos estrellados por la noche.

La funcionalidad para grupos se ve reforzada por un equipamiento completo que incluye lavavajillas, dos frigoríficos, un horno, e incluso detalles como una tostadora de tipo industrial, pensada para dar servicio a muchas personas a la vez. La atención recibida por parte de la anfitriona, Sonia, ha sido calificada en varias ocasiones como "encantadora", lo que sugiere que la gestión puede ser cercana y atenta, un factor clave en la experiencia de turismo rural.

Aspectos a considerar antes de la reserva

A pesar de sus notables virtudes, la experiencia en la Casa Rural Molino del Jerte parece ser inconsistente, y existen críticas severas que un potencial cliente debe sopesar. Varios huéspedes han reportado problemas significativos relacionados con el mantenimiento y la limpieza del alojamiento. Mientras algunos la describen como "muy limpia", otros han tenido una experiencia completamente opuesta, llegando a calificarla de "muy sucia" y en estado de "abandono".

Entre las quejas más graves se encuentran las relacionadas con la infraestructura. Un problema recurrente mencionado por distintos usuarios son las goteras en el salón y la cocina, aparentemente procedentes de las duchas de los baños superiores. Algunos visitantes tuvieron que recurrir a colocar cubos para recoger el agua, y señalan que la existencia previa de un barreño en las vigas sugiere que el problema era conocido por la propiedad. Otros fallos estructurales reportados incluyen puertas de ducha descolgadas o sin rieles, que dificultan su uso, y una "biblioteca" que en la práctica es un trastero sin iluminación adecuada.

Mantenimiento de electrodomésticos y comunicación

El equipamiento, aunque amplio, también ha sido objeto de críticas. Se han señalado problemas como baldas rotas en las puertas de los frigoríficos, bandejas de horno que no se sujetan correctamente o un lavavajillas cuyo rendimiento es deficiente, dejando la vajilla sucia. Además, se han reportado fallos menores como lámparas que no funcionan y una dotación de papel higiénico que algunos consideraron escasa.

Quizás el punto más preocupante para quien planea una reserva de hotel es la comunicación y el trato por parte de los propietarios en caso de surgir problemas. Hay testimonios que describen a los dueños como ausentes, apareciendo solo para la gestión económica, como el cobro de una fianza de 25 euros por persona. En situaciones de conflicto, como las averías mencionadas, algunos clientes afirman que los propietarios dejaron de responder a los mensajes y no facilitaron hojas de reclamaciones cuando fueron solicitadas. Esta falta de respuesta contrasta fuertemente con las opiniones positivas sobre la anfitriona, lo que podría indicar una gestión dividida o inconsistente.

En definitiva, la Casa Rural Molino del Jerte es un lugar con un potencial inmenso. Su ubicación, historia y diseño para grupos la convierten en una opción muy atractiva sobre el papel. Sin embargo, los serios problemas de mantenimiento, limpieza y comunicación reportados por una parte de los usuarios son una señal de alarma importante. Para futuros huéspedes, sería prudente contactar directamente con el establecimiento antes de formalizar la reserva para indagar sobre el estado actual de las instalaciones y clarificar las condiciones del servicio, asegurándose así de que la experiencia se alinee con las expectativas que genera un lugar tan especial.

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