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Casa Rural Can Salva

Casa Rural Can Salva

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Lugar Veinat, Carrer Santa Margarita, 0, 17185 Vilobí d'Onyar, Girona, España
Hospedaje
8.8 (52 reseñas)

Casa Rural Can Salva se presenta como una masía catalana tradicional, una construcción que data del siglo XIII, rehabilitada para ofrecer una experiencia de alojamiento rural a grupos. Ubicada en Vilobí d'Onyar, en la comarca de La Selva (Girona), esta casa promete una desconexión en un entorno campestre, rodeada de campos de manzanos y con vistas a las montañas de las Guilleries y el Montseny. Sin embargo, la experiencia de los huéspedes revela una dualidad marcada: un exterior que genera elogios casi unánimes y un interior que suscita opiniones encontradas. Analizar estos contrastes es clave para determinar si este es el alojamiento adecuado para tus próximas vacaciones en familia o con amigos.

El Exterior: El Gran Triunfo de Can Salva

El punto fuerte indiscutible de este alojamiento es su zona exterior. Los visitantes coinciden en destacar la calidad de su jardín: un espacio amplio, llano y completamente vallado, lo que lo convierte en un entorno seguro y perfecto para que los niños jueguen con libertad. Este jardín está equipado con porterías de fútbol, columpios y una cama elástica, detalles pensados para el entretenimiento familiar.

La protagonista del verano es, sin duda, la casa rural con piscina. En Can Salva, la piscina es de agua salina y cuenta con una valla de protección, un elemento de seguridad muy valorado por familias con niños pequeños. La zona se complementa con hamacas y sombrillas, creando el ambiente ideal para relajarse y tomar el sol. La presencia de una gran barbacoa de obra y un porche cubierto con mobiliario de exterior permite organizar comidas y cenas al aire libre, aprovechando al máximo el entorno natural. Varios huéspedes han calificado esta área como "genial" e "increíble", subrayando que es el espacio que más se disfruta, especialmente durante el buen tiempo.

Un Vistazo al Interior: Encanto Rústico con Necesidad de Mejoras

Al cruzar el umbral, Can Salva ofrece una atmósfera acogedora y de estilo rústico, propia de una masía con siglos de historia. Con capacidad para entre 12 y 15 personas, se distribuye en dos plantas, contando con cinco o seis habitaciones (según la fuente) y tres baños completos. Un detalle funcional importante es que dos de las habitaciones y un baño se encuentran en la planta baja, facilitando la estancia a personas mayores o con movilidad reducida. El interior está equipado con las comodidades básicas, incluyendo una cocina completa con lavavajillas, dos neveras y pequeños electrodomésticos, un gran salón-comedor con chimenea y una mesa amplia para todo el grupo.

A pesar de este encanto inicial, el interior es también la principal fuente de críticas. Varios comentarios apuntan a una notable falta de mantenimiento. Huéspedes han mencionado que el mobiliario está "muy deteriorado" y que la calidad general del interior no se corresponde con el precio del alquiler. La limpieza también ha sido calificada como "muy justa" en algunas ocasiones. Otro aspecto recurrente en las reseñas es el confort de las camas, descrito como mejorable. Además, un detalle a tener en cuenta es la ausencia de persianas en las ventanas, lo que provoca que entre mucha luz al amanecer, un posible inconveniente para quienes necesiten oscuridad total para dormir.

Servicios y Hospitalidad: Atención Cercana con Políticas a Considerar

La gestión del alojamiento parece estar a cargo de una anfitriona amable y cercana, según relatan algunos visitantes, quienes incluso mencionan haber recibido un detalle de bienvenida. Esta atención personal es un punto a favor que contribuye a una experiencia más agradable. Sin embargo, existe una política que ha generado controversia y es fundamental conocer antes de realizar una reserva de hotel o casa rural: el cobro por visitas. Si durante la estancia se planea recibir a amigos o familiares que no pernocten, se aplica una tarifa adicional por persona (10€ por adulto y 7€ por niño, según una reseña). Esta política fue calificada como "abusiva" por un huésped, por lo que es un factor crucial a sopesar si se tiene intención de tener invitados.

El Entorno y un Factor Clave: La Proximidad al Aeropuerto

Can Salva goza de una ubicación estratégica. A pesar de su entorno rural aislado, se encuentra a solo unos minutos del pueblo de Vilobí d'Onyar (aproximadamente 5 minutos a pie o 1 en coche), permitiendo un acceso fácil a servicios básicos. Los alrededores ofrecen numerosos caminos llanos, ideales para pasear o ir en bicicleta.

No obstante, el factor más diferenciador y polarizante de su ubicación es la cercanía al Aeropuerto de Girona-Costa Brava. Para los viajeros que llegan en avión, esto representa una comodidad logística innegable. Para otros, es una fuente de ruido. Una huésped lo describió como "demasiado cerca", aunque también admitió que ver los aviones tan de cerca tiene un atractivo peculiar. Los potenciales clientes deben ser conscientes de que la tranquilidad del campo puede verse interrumpida por el tráfico aéreo. Por ello, si se busca un hotel cerca del aeropuerto con las características de una casa rural, Can Salva es una opción a considerar, pero si el silencio absoluto es la máxima prioridad, este podría ser un inconveniente insalvable.

¿Para Quién es Ideal Casa Rural Can Salva?

En definitiva, Casa Rural Can Salva es un alojamiento con dos caras. Es la opción ideal para grupos de amigos o familias que prioricen un espacio exterior excepcional para sus vacaciones. Si el plan es pasar la mayor parte del tiempo en el jardín, disfrutando de la piscina, la barbacoa y el aire libre, esta casa cumple y supera las expectativas. Su gran capacidad y la distribución con habitaciones en la planta baja la hacen versátil para grupos grandes e intergeneracionales.

Por otro lado, no es la opción más recomendable para quienes busquen un interior impecable, mobiliario moderno o un alto nivel de confort en las habitaciones. Los detalles sobre el mantenimiento, la comodidad de las camas y la falta de persianas son aspectos a tener muy en cuenta. Igualmente, la política de cobro por visitas y el ruido potencial del aeropuerto son factores determinantes que cada grupo deberá valorar según sus prioridades y su nivel de sensibilidad. La clave para una estancia exitosa en Can Salva reside en gestionar las expectativas, sabiendo que se elige un lugar cuyo mayor tesoro se encuentra al aire libre.

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