Can Presas
AtrásCan Presas se presenta como una opción de alojamiento rural para quienes buscan una desconexión en plena naturaleza, en el entorno del Montnegre, próximo a Sant Celoni. Esta masía catalana, dividida en distintas viviendas para alquiler, ha sido reformada para acoger a grupos grandes y familias, ofreciendo una combinación de estructura tradicional con comodidades modernas. Sin embargo, la experiencia de la estancia viene acompañada de importantes consideraciones que cualquier potencial cliente debe conocer antes de reservar hotel.
Las opiniones de los huéspedes se centran mayoritariamente en "La Casa Nova de Can Presas", una de las viviendas de la finca. Este espacio es consistentemente elogiado por su diseño y funcionalidad. Destaca por contar con seis habitaciones amplias, y un punto muy valorado es que cada una dispone de su propio baño completo. Este detalle es fundamental para la comodidad de grupos numerosos, evitando las típicas esperas y conflictos de logística. Las camas son descritas como cómodas, asegurando un buen descanso tras una jornada de actividades.
Instalaciones y servicios pensados para el disfrute en grupo
La distribución de la planta baja de La Casa Nova está pensada para la convivencia. Integra una cocina bien equipada, un comedor espacioso y un salón en un solo ambiente diáfano, lo que permite a los grupos interactuar sin importar la actividad que estén realizando. Este espacio se abre directamente a un jardín privado, desde donde se pueden contemplar vistas panorámicas del Montseny. Esta conexión interior-exterior es ideal para supervisar a los niños mientras juegan fuera o simplemente para disfrutar del paisaje mientras se prepara una comida.
El exterior es uno de los grandes atractivos de Can Presas, especialmente para quienes viajan con niños. El complejo es un hotel para familias por excelencia, gracias a su patio equipado con columpios, una cama elástica y una zona de juegos que garantiza el entretenimiento de los más pequeños en un entorno seguro. Para los días de calor, la piscina, descrita como grande y bien cuidada, se convierte en el centro de la vida social. Además, la propiedad cuenta con una sala de juegos con billar y mesa de ping-pong, ofreciendo alternativas de ocio para todas las edades sin necesidad de abandonar la finca. La posibilidad de hacer barbacoas en el exterior, con leña proporcionada por los anfitriones, complementa la oferta de ocio.
Un toque local y auténtico
Un detalle que diferencia a Can Presas es la mención recurrente a los productos locales que se pueden adquirir. Varios visitantes recomiendan encarecidamente probar el pan artesano y la "coca de sucre" elaborados por Joan, el anfitrión. Este tipo de extras aportan un valor añadido a la experiencia, conectando a los huéspedes con los sabores de la región y ofreciendo un trato más personal y cercano, algo que se busca en los hoteles con encanto.
El gran desafío: el acceso a la propiedad
A pesar de sus numerosas cualidades positivas, existe un factor crítico que todo futuro huésped debe sopesar seriamente: el camino de acceso. Este es, sin duda, el punto negativo más señalado. La masía se encuentra a unos 10 kilómetros del desvío de la carretera principal, pero este tramo no es un paseo sencillo. Se trata de una pista forestal de tierra que, según múltiples testimonios, requiere entre 25 y 30 minutos para ser recorrida. La descripción de la experiencia varía desde "un largo camino rural" hasta "hacer un rally".
Es fundamental tener en cuenta el tipo de vehículo. Los coches bajos o deportivos no son recomendables, ya que podrían sufrir daños. Este aspecto no es menor y puede condicionar por completo la llegada y salida, así como cualquier desplazamiento que se quiera realizar durante la estancia. La planificación de las compras y actividades debe hacerse teniendo en cuenta que salir de la finca es una pequeña excursión en sí misma. Además, se advierte sobre las indicaciones del GPS; algunos sistemas de navegación pueden sugerir una ruta a través de Vallgorguina que, según los huéspedes, debe evitarse a toda costa. Es imprescindible seguir las indicaciones proporcionadas por los propietarios para no perderse o acabar en un camino aún más complicado.
Conectividad limitada: ¿Ventaja o inconveniente?
Otro aspecto a considerar en la era digital es la conexión a internet. Las opiniones coinciden en que la señal de wifi es muy deficiente o prácticamente inexistente. Para algunos, esto es una bendición y se alinea perfectamente con la propuesta de "desconectar" del ajetreo diario. Si el objetivo del viaje es aislarse, conversar, leer y disfrutar de la naturaleza, esta limitación es en realidad una ventaja. Sin embargo, para aquellos que necesiten mantenerse conectados por trabajo, o simplemente por preferencia personal, la falta de una conexión fiable puede ser un inconveniente significativo. Es un factor determinante que debe ser evaluado antes de confirmar la reserva.
Perfil del huésped ideal y conclusión
Analizando sus fortalezas y debilidades, Can Presas es un alojamiento rural ideal para un perfil de cliente muy concreto: grupos de amigos o familias grandes que deseen pasar un fin de semana o varios días juntos en un entorno aislado y natural. Es perfecto para celebraciones como cumpleaños o reuniones familiares donde el objetivo principal es disfrutar de la compañía y de las instalaciones de la casa. Quienes valoran la privacidad, las vistas espectaculares y un equipamiento completo para el ocio encontrarán aquí una opción excelente.
antes de buscar ofertas de hoteles y decidirse por Can Presas, es crucial ponderar los pros y los contras. Por un lado, ofrece una casa espaciosa y magníficamente equipada, con instalaciones de ocio para todos y unas vistas impresionantes en un entorno de paz absoluta. Por otro, exige una total aceptación de sus condiciones de acceso —un camino forestal largo y complicado— y una desconexión digital casi obligada. Si el plan es llegar, instalarse y no moverse mucho, disfrutando de la piscina, los juegos y el paisaje, la experiencia promete ser muy satisfactoria. Si, por el contrario, se planea usar la casa como base para explorar la zona o se necesita una conexión a internet estable, quizás no sea uno de los mejores hoteles para esas necesidades. La clave está en la transparencia y en que el visitante sepa exactamente qué esperar de esta particular masía en el corazón del Montnegre.