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Can Cadet

Can Cadet

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Carretera de Prats, s/n, 08503 Gurb, Barcelona, España
Hospedaje
9.4 (122 reseñas)

Can Cadet se presenta como una masía catalana del siglo XVIII, rehabilitada para ofrecer las comodidades de un hotel de lujo pero conservando su estructura y encanto rústico. Ubicada en Gurb, muy cerca de Vic (Barcelona), este alojamiento está diseñado específicamente para grupos grandes, con una capacidad que puede adaptarse para acoger hasta cerca de 30 personas, alquilándose siempre en su totalidad. Su propuesta se centra en ofrecer un espacio amplio, aislado y perfectamente equipado para eventos, celebraciones o simplemente una escapada numerosa de amigos o familia.

Una infraestructura pensada para la convivencia en grupo

Uno de los puntos más elogiados de Can Cadet es, sin duda, su propia estructura y dotación. Los huéspedes destacan la amplitud y belleza de la casa, calificándola como "espectacular" y "perfectamente equipada". Un detalle funcional y muy apreciado por los grupos grandes es que todas sus habitaciones, que varían entre dobles, triples y hasta quíntuples, disponen de un cuarto de baño propio, un factor que eleva considerablemente el confort y la privacidad.

La cocina también está a la altura de las necesidades de un grupo numeroso. Equipada con dos frigoríficos, dos lavavajillas y un congelador adicional, facilita enormemente la logística de las comidas. Esta capacidad se complementa con dos salones, uno por planta, equipados con televisión y chimenea, creando distintos ambientes para el descanso y la socialización. Además, la propiedad cuenta con una sala multifuncional anexa de unos 100 metros cuadrados, pensada para organizar eventos y que se comunica directamente con la cocina y el jardín.

Ocio y relax garantizados

Más allá de los interiores, las opciones de entretenimiento son un pilar de la experiencia en Can Cadet. El exterior cuenta con una piscina vallada, ideal para la seguridad de los niños, una zona de barbacoa bajo un porche y amplios jardines bien cuidados. Para el ocio interior, no faltan una mesa de ping-pong y un futbolín. Sin embargo, la joya de la corona, mencionada repetidamente en las valoraciones positivas, es el jacuzzi. Situado en la planta superior de la masía, ofrece un espacio de relajación con vistas espectaculares del entorno, consolidándose como uno de los grandes atractivos de la casa rural con piscina.

Conflictos en la gestión: un punto crítico a considerar

A pesar de las excelentes instalaciones, el análisis de las experiencias de los usuarios revela un patrón de problemas significativos relacionados con la gestión y el trato por parte del propietario. Varias reseñas negativas, algunas de ellas muy detalladas, ponen sobre la mesa cuestiones que un potencial cliente debe sopesar cuidadosamente antes de realizar una reserva.

La comunicación parece ser el principal escollo. Hay quejas recurrentes sobre la lentitud en las respuestas, con usuarios que afirman haber esperado días para recibir contestación a través de WhatsApp, o incluso no haberla recibido nunca. Esta falta de fluidez afecta no solo a quienes buscan información para una posible reserva de hotel, sino también a los huéspedes durante su estancia. Un cliente describió la comunicación como un "desastre", caracterizada por la poca claridad y la ausencia de soluciones efectivas.

La controversia de la fianza

El problema más grave reportado es la gestión de la fianza. Una experiencia particularmente negativa detalla cómo se retuvo la práctica totalidad del depósito sin una justificación clara ni un aviso previo. Se alegaron incumplimientos de normas que, según los afectados, nunca fueron comunicadas, como el acceso a una supuesta zona privada que no estaba señalizada de ninguna manera. Este tipo de disputas sobre la fianza son un foco rojo para cualquier inquilino y sugieren la necesidad de exigir todas las normas de la casa por escrito y de forma explícita antes de formalizar el contrato.

Aspectos de confort y privacidad en entredicho

Otro aspecto a tener en cuenta, especialmente para estancias estivales, es la ausencia de aire acondicionado. Las críticas señalan que las habitaciones pueden convertirse en "un horno" durante el verano, dificultando el descanso nocturno. A esto se suman comentarios sobre la presencia de insectos en la casa. Finalmente, aunque la piscina es un gran atractivo, la necesidad de que el propietario acuda con frecuencia a limpiarla fue percibida por algunos como una interrupción de la privacidad, un factor clave cuando se alquila una propiedad entera buscando exclusividad.

un lugar con dos caras

Can Cadet es un hotel rural con un potencial innegable. La masía es impresionante, sus instalaciones son ideales para grandes grupos y sus amenities, como el jacuzzi y la piscina, prometen una estancia memorable. Es un espacio físico que cumple e incluso supera las expectativas para la celebración de eventos o reuniones familiares.

No obstante, la experiencia final parece estar fuertemente condicionada por la interacción con la gestión. Los problemas de comunicación, las serias acusaciones sobre la retención de la fianza y las carencias en confort (como la falta de aire acondicionado) son factores de peso. Para futuros huéspedes, la recomendación es proceder con cautela: solicitar toda la información y normativa por escrito, clarificar las condiciones de devolución de la fianza y valorar si las carencias de climatización son aceptables para las fechas de su viaje. La dualidad entre una propiedad excelente y una gestión cuestionada define la realidad de este alojamiento.

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