Camping Villaviciosa en Asturias
AtrásEs fundamental iniciar este análisis con una aclaración importante para cualquier viajero interesado: el Camping Villaviciosa en Asturias se encuentra permanentemente cerrado. A pesar de que algunas plataformas puedan mostrar un estado de cierre temporal, la actividad en este establecimiento ha cesado de forma definitiva. No obstante, su trayectoria y las numerosas opiniones de quienes lo visitaron permiten realizar una evaluación detallada de lo que fue este popular alojamiento en la Comarca de la Sidra, ofreciendo una visión útil de sus fortalezas y debilidades.
Ubicado en la Calle Busta, en un entorno natural privilegiado, este camping de primera categoría se presentaba como una opción ideal para quienes buscaban tranquilidad y contacto con la naturaleza. Con una valoración general de 4.3 sobre 5 basada en más de 900 opiniones, es evidente que la experiencia para la mayoría de sus clientes fue notablemente positiva. El ambiente familiar y la calma eran, sin duda, dos de sus mayores atractivos, un aspecto muy valorado por visitantes que deseaban desconectar y descansar.
Instalaciones y Servicios: Una Oferta Completa con Matices
El Camping Villaviciosa ofrecía una variedad de servicios pensados para una estancia cómoda. Uno de los elementos más destacados por los usuarios era su piscina de agua salada, una alternativa menos común a las piscinas de cloro tradicionales y muy apreciada por los bañistas. Junto a ella, las zonas verdes, siempre bien cuidadas, creaban un espacio agradable para el esparcimiento. Las instalaciones se completaban con un parque infantil, pistas deportivas que incluían pádel, fútbol y baloncesto, un pequeño gimnasio y hasta una sauna.
En el ámbito de la restauración y las compras, el camping contaba con un bar-cafetería con una terraza espaciosa y un pequeño supermercado o "colmado", que permitía a los huéspedes cubrir necesidades básicas sin tener que abandonar el recinto. Un detalle singular y muy positivo era la existencia de una biblioteca con mesas, un espacio tranquilo que algunos visitantes aprovechaban incluso para trabajar.
Tipos de Alojamiento y Parcelas
La oferta de alojamiento rural era diversa, adaptándose a diferentes tipos de viajeros. Por un lado, disponía de 70 parcelas de césped bien delimitadas por setos, la mayoría equipadas con toma de luz, agua, desagüe y televisión. Estas parcelas estaban pensadas tanto para tiendas de campaña como para caravanas y autocaravanas. De hecho, se había realizado una mejora reciente para acondicionar 38 parcelas específicamente para autocaravanas, con suelo compactado y mayor espacio para maniobrar.
Por otro lado, para quienes preferían no renunciar a ciertas comodidades, el camping ofrecía la opción de reservar hotel en formato de bungalows de madera y mobil-homes. Estos alojamientos estaban completamente equipados con cocina, baño privado y porche, proporcionando una experiencia más cercana al glamping. Es importante señalar un punto débil mencionado en algunas reseñas: la zona nueva de parcelas carecía de árboles y, por tanto, de sombra, un inconveniente considerable durante los días de sol.
Una Opción Ideal para Vacaciones en Familia y con Mascotas
El tamaño manejable del camping lo convertía en un lugar seguro y cómodo para familias con niños. Además, era conocido por ser uno de los hoteles que admiten perros en la zona, una característica muy demandada. No solo permitían mascotas en las parcelas, sino que también habían habilitado bungalows específicos para ellas y contaban con un "pipican". Este enfoque amigable con los animales era un gran diferenciador. Sin embargo, algunos dueños de mascotas señalaron que al pipican le faltaba iluminación nocturna, un detalle a mejorar.
El personal del camping recibía elogios constantes. Las reseñas destacan la amabilidad, atención y servicio servicial del equipo, llegando a mencionar a empleados como Natalia por su excelente trato, lo que demuestra un compromiso por hacer sentir bienvenidos a los huéspedes.
Puntos Débiles y Aspectos a Considerar
A pesar de sus muchas cualidades, el Camping Villaviciosa no estaba exento de inconvenientes. La crítica más recurrente se centraba en su ubicación. Aunque estaba inmerso en un bello paraje natural y cerca de la salida de la autovía A-8, era imprescindible el uso del coche para prácticamente todo: ir a la playa (la famosa Playa de Rodiles estaba a unos 8 km), visitar pueblos cercanos como Lastres o la propia Villaviciosa, o hacer compras mayores. Esta dependencia del vehículo era vista como una incomodidad por parte de algunos visitantes.
Otro aspecto que generaba opiniones divididas era la relación calidad-precio. Mientras muchos la consideraban justa, algunos campistas opinaban que el coste de una parcela era elevado para lo que ofrecía, asemejándolo a una acampada libre con el único añadido de los baños. Relacionado con esto, la limpieza de los servicios sanitarios, aunque generalmente calificada como buena, parecía resentirse en momentos de máxima ocupación durante la temporada alta, una situación común en muchos hoteles baratos y campings pero que no deja de ser un punto de fricción.
de una Etapa
En retrospectiva, el Camping Villaviciosa fue un establecimiento que supo combinar con acierto la tranquilidad de un entorno natural con una oferta de servicios bastante completa. Su piscina de agua salada, su personal atento y su política de admisión de mascotas lo convirtieron en un alojamiento muy querido por un perfil de viajero concreto, especialmente familias. Sin embargo, su dependencia del coche y ciertas inconsistencias en sus instalaciones, como la falta de sombra en zonas nuevas, eran sus principales talones de Aquiles. Aunque sus puertas ya no volverán a abrirse, el recuerdo que dejó en cientos de visitantes sirve como testimonio de un camping que fue, durante años, un referente en la oferta de hoteles con encanto y acampada en Asturias.