Inicio / Hoteles / Camping los Molinos Noja
Camping los Molinos Noja

Camping los Molinos Noja

Atrás
C. de la Ría, s/n, 39180 Noja, Cantabria, España
Campamento Hospedaje Parque
7 (1086 reseñas)

El Camping Los Molinos, situado en la localidad cántabra de Noja, se presenta como una opción de alojamiento que genera opiniones muy diversas, pivotando principalmente sobre un eje claro: su excelente ubicación frente a las carencias en sus instalaciones. Es un establecimiento de considerable tamaño, con una superficie de 18 hectáreas, que ofrece una experiencia marcada por fuertes contrastes que cualquier potencial cliente debe conocer antes de realizar su reserva de hotel.

Ubicación: El Activo Indiscutible

El punto fuerte y más elogiado de forma unánime por los visitantes es su localización. Situado a escasos 400 metros de la Playa de Ris y junto a las marismas de Joyel, ofrece un acceso casi directo a uno de los principales atractivos de la zona. Esta proximidad al mar lo convierte en un hotel de playa de facto para quienes viajan con caravana, autocaravana o tienda de campaña. Para los amantes de la costa y la naturaleza, poder llegar a la arena en pocos minutos a pie es una ventaja competitiva fundamental, y a menudo, el factor decisivo para su elección.

Tipos de Alojamiento y Parcelas

El camping ofrece diversas modalidades de estancia. Por un lado, cuenta con numerosas parcelas para acampada libre, caravanas y autocaravanas. Los usuarios destacan que estas plazas suelen ser amplias, permitiendo una instalación cómoda. Por otro lado, dispone de módulos tipo Mobil-Homes para alquiler, equipados con varias habitaciones, cocina y baño, ofreciendo una alternativa a la acampada tradicional. Sin embargo, un detalle a considerar es el suelo del recinto, cubierto en su mayoría por gravilla. Esto, si bien puede evitar el barro en días de lluvia, también genera polvo y puede resultar incómodo para la limpieza de tiendas y vehículos.

Instalaciones y Servicios: El Talón de Aquiles

Aquí es donde el Camping Los Molinos encuentra sus críticas más severas y recurrentes. A pesar de contar con servicios como supermercado, bar-restaurante, piscinas para adultos y niños, e incluso una pista de karts de 800 metros, la calidad y el mantenimiento de las instalaciones comunes, especialmente los baños, son un foco constante de quejas.

  • Bloques Sanitarios: Las descripciones de los usuarios son contundentes. Se mencionan baños muy básicos, anticuados, con espejos viejos y, notablemente, sin tapas en los inodoros. La limpieza es otro punto crítico, con visitantes calificándolos de "asquerosos" y "roñosos", indicando que no están a la altura de un camping de su tamaño y precio.
  • Otros Servicios: Los lavaderos, según algunas reseñas, solo disponen de grifos de agua fría con un sistema de pulsador que tiende a salpicar, resultando poco práctico. En general, la sensación que transmiten muchos clientes es la de unas instalaciones "dejadas" o que necesitan una inversión urgente para modernizarse.

El Personal y la Atmósfera del Camping

La experiencia con el personal es mixta. Varios campistas alaban la amabilidad y la atención de los trabajadores que ayudan a ubicar a los recién llegados en sus parcelas, describiéndolos como muy atentos. No obstante, esta percepción positiva no es universal. Otros clientes reportan un trato menos cordial por parte de algún empleado de recepción o del personal del bar, a quien una reseña describe con la frase "parece que le debes la vida".

La propia estructura del camping también define la atmósfera. Es un recinto muy extenso, tanto que un cliente bromeaba con la necesidad de "repostar combustible" para llegar desde la entrada hasta las parcelas del fondo. Estas parcelas para campistas temporales se encuentran, precisamente, al final del complejo, lejos de los servicios principales. Para llegar a ellas es necesario atravesar la zona de los residentes fijos, una área que, según algunos comentarios, tiene una apariencia descuidada, similar a la de "chabolas", lo que puede impactar negativamente en la primera impresión del lugar.

Relación Calidad-Precio: Un Debate Abierto

El precio es otro de los grandes puntos de fricción. Con tarifas que rondan los 60 euros por noche para una parcela con electricidad en temporada alta, muchos clientes consideran que el coste es excesivo para la calidad de los servicios e instalaciones que se ofrecen. La percepción general es que se paga un sobreprecio por la ubicación privilegiada, aprovechando la alta demanda de la zona y que otros hoteles y campings cercanos, como el popular Joyel, suelen estar completos. Quienes buscan hoteles baratos en formato camping pueden encontrar la tarifa elevada si valoran más las instalaciones que la cercanía a la playa.

Final

Elegir el Camping Los Molinos para unas vacaciones en Noja implica aceptar un compromiso. Se obtiene una ubicación inmejorable para disfrutar del mar y la playa, con parcelas de tamaño correcto. A cambio, es muy probable que el cliente deba tolerar unas instalaciones sanitarias anticuadas y con una limpieza cuestionable, una distribución poco práctica y un precio que muchos consideran desajustado con la calidad general. Es, por tanto, una opción recomendable casi exclusivamente para aquellos viajeros cuyo único y principal requisito sea la proximidad a la playa, y que estén dispuestos a pasar por alto importantes deficiencias en el confort de las zonas comunes.

Otros negocios que podrían interesarte

Ver Todos