Camping Buenavista en Perlora
AtrásSituado en la costa central de Asturias, el Camping Buenavista en Perlora se presenta como una opción de hospedaje que, como su nombre indica, promete vistas destacadas sobre el mar Cantábrico. Su ubicación estratégica, a poca distancia de núcleos como Candás, Gijón y Oviedo, lo convierte en un punto de partida interesante para quienes desean realizar turismo por la región. Sin embargo, un análisis detallado de la experiencia de sus visitantes revela un panorama de contrastes, donde las virtudes de su emplazamiento conviven con importantes áreas de mejora en sus instalaciones y servicios.
Puntos Fuertes: Vistas y Ubicación
El principal activo del Camping Buenavista es, sin duda, su entorno. La mayoría de los usuarios coinciden en que las vistas al mar son un gran atractivo, proporcionando un telón de fondo notable para la estancia. Esta característica es especialmente valorada en las parcelas superiores. Además, su proximidad a la Playa de Carranques, a solo unos 50 metros según su propia publicidad, es otro punto a favor para los amantes del sol y el mar. La conectividad para explorar otros puntos de interés de Asturias es también una ventaja considerable, con Gijón y Oviedo a unos 20-30 minutos en coche, facilitando las excursiones de un día.
En cuanto a las instalaciones comunes, un aspecto frecuentemente elogiado es la limpieza de los baños y fregaderos. Varios testimonios destacan que estas áreas se mantienen en buen estado de higiene, un factor crucial para la comodidad en cualquier tipo de alojamiento de acampada. El personal también recibe menciones positivas de forma selectiva; algunos visitantes resaltan la amabilidad y eficacia de la recepcionista más joven y el buen hacer del personal del bar y del supermercado, que ofrece productos básicos a precios considerados normales.
Aspectos Críticos: Los Bungalows en el Punto de Mira
Pese a sus virtudes, el camping muestra su cara menos amable en el apartado de los bungalows, que concentran la mayor parte de las críticas negativas. Visitantes que han optado por este tipo de alojamiento describen habitáculos anticuados, con un deterioro visible fruto del uso y el paso del tiempo. Los problemas reportados son recurrentes y específicos: la presión del agua en las duchas es calificada como muy deficiente, llegando a ser un "hilillo" que desaparece si se abre otro grifo simultáneamente. Esta situación complica algo tan básico como la higiene personal durante las vacaciones.
La comodidad de las camas es otro punto de fricción. Hay quejas sobre colchones incómodos en los que se notan las lamas del somier. Además, se señala la falta de equipamiento básico, como mantas para noches más frías o un menaje de cocina completo (un testimonio habla de encontrar solo tres tenedores para un bungalow de cinco personas). Detalles como mamparas de ducha rotas o tapicerías de sillas en mal estado completan una imagen de mantenimiento deficiente que no se corresponde con el precio exigido, que algunos usuarios cifran en 130 euros por noche, un coste que genera expectativas de calidad mucho más altas, similares a las de una habitación de hotel de gama media.
Infraestructura General y Servicios
El diseño del camping, asentado sobre una ladera, es otro factor a tener en cuenta. Todo el recinto presenta una inclinación considerable, lo que obliga a un esfuerzo físico constante para moverse por sus instalaciones. Aunque las parcelas están mayormente niveladas, los desplazamientos internos a través de sus "maravillosas cuestas", como describe irónicamente un cliente, pueden ser un desafío para personas con movilidad reducida o familias con niños pequeños.
Los servicios comunes también presentan irregularidades. La disponibilidad de agua caliente en las duchas generales parece ser una lotería; depende de cuántas personas la hayan usado previamente. Por otro lado, el restaurante del camping recibe críticas mixtas. Mientras que algunos valoran positivamente la comida, otros lo consideran caro para la cantidad y calidad ofrecida, citando ejemplos como una ración de calamares de 22 euros que apenas contenía cuatro unidades. A esto se suma la inconsistencia en los horarios de cierre del bar, generando incertidumbre entre los huéspedes.
Operativa y Atención al Cliente
La gestión de los horarios de apertura y cierre de la recepción y la barrera de acceso es otra fuente de descontento. Algunos usuarios han reportado problemas para salir temprano por la mañana, ya que la puerta no abría a la hora indicada (8:00) y la recepción no iniciaba su actividad hasta las 9:00. Este tipo de fallos operativos puede afectar significativamente la planificación de los viajes de los clientes. En cuanto al trato, aunque hay personal amable, también se menciona la existencia de una recepcionista con un trato menos servicial, lo que demuestra una falta de uniformidad en la calidad del servicio.
¿Es una Buena Elección para su Estancia?
El Camping Buenavista de Perlora es un lugar de luces y sombras. Ofrece una ubicación privilegiada con vistas panorámicas que pueden hacer que la experiencia valga la pena para aquellos cuyo principal objetivo es disfrutar del paisaje y tener una base para explorar Asturias. Es una opción viable para campistas en tienda o caravana que valoren la limpieza de los sanitarios comunes y no les importe el terreno inclinado.
Sin embargo, quienes busquen un alojamiento más confortable, como los bungalows, deben ser conscientes de las importantes deficiencias reportadas. El estado de conservación, la falta de presión de agua y la comodidad de las camas son problemas graves que chocan con las tarifas aplicadas. No se puede comparar con la oferta de hoteles tradicionales, ni siquiera con la de un hotel barato, ya que la relación calidad-precio es cuestionable. Antes de realizar una reserva de hoteles o campings en la zona, los potenciales clientes deben sopesar qué valoran más: si un entorno natural excepcional o la comodidad y el buen mantenimiento de su lugar de descanso.