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Cabaña El Currillo

Cabaña El Currillo

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bº el currillo s/n, 39626 Argomilla, Cantabria, España
Hospedaje
9.4 (94 reseñas)

Ubicada en Argomilla, la Cabaña El Currillo se presenta como una opción de alojamiento rural en Cantabria que ha sido consistentemente valorada por quienes buscan una experiencia de desconexión sin renunciar al confort. Se trata de una antigua cabaña de piedra, completamente restaurada, pensada principalmente para acoger a grupos y familias numerosas, con una capacidad máxima de hasta 12 personas distribuidas en cinco habitaciones. Su propuesta se aleja del concepto de hotel convencional para ofrecer la privacidad y la autonomía de una vivienda de alquiler íntegro.

Una evaluación detallada de sus instalaciones y servicios

El interior de la cabaña recibe elogios constantes por su limpieza, amplitud y cuidada decoración. Los huéspedes destacan que la casa está equipada al detalle, superando las expectativas habituales en un alquiler vacacional. La cocina, descrita como el corazón de la casa, cuenta con una imponente mesa de comedor de casi cuatro metros de largo, ideal para reuniones grupales, y está provista de todo el menaje necesario, incluyendo lavavajillas y microondas. El salón, con su chimenea de leña, aporta un ambiente acogedor, un detalle muy apreciado durante las estancias en épocas más frías, para el cual los propietarios proveen de leña suficiente.

La distribución de la vivienda en dos plantas permite una buena organización para grupos. La planta baja alberga dos habitaciones y un baño, además de las zonas comunes, mientras que la primera planta cuenta con tres dormitorios adicionales y otro baño completo. Esta configuración facilita la convivencia y ofrece espacios de intimidad dentro de la misma propiedad.

El exterior: un valor añadido fundamental

Sin duda, uno de los puntos más fuertes de la Cabaña El Currillo es su espacio exterior. La propiedad se asienta en una finca privada con un jardín de 2000 m², completamente vallado. Este cerramiento es un factor decisivo para muchos visitantes, especialmente para aquellos que viajan con niños pequeños o mascotas, ya que proporciona una gran tranquilidad y seguridad. Las vistas desde el jardín son descritas como espectaculares, alcanzando a divisar en días claros la bahía de Santander.

Otro elemento exterior que marca la diferencia es el porche con una barbacoa cubierta. Esta instalación permite disfrutar de comidas al aire libre independientemente de la meteorología, un aspecto muy práctico en una región de clima variable como Cantabria. La disponibilidad de un aparcamiento privado y amplio dentro de la finca también suma comodidad a la estancia.

El trato al cliente y la política de mascotas

Un aspecto que se repite en prácticamente todas las valoraciones es la excelente atención por parte de los propietarios, Rebeca y Rubén. Los huéspedes los describen como personas amables, cercanas y siempre dispuestas a resolver dudas o a ofrecer recomendaciones sobre la zona. Este trato personalizado es un pilar fundamental en la experiencia positiva que reportan los visitantes.

Además, este establecimiento se posiciona como una de las mejores opciones dentro de los hoteles que admiten perros en la región, aunque no sea un hotel al uso. La política de no cobrar suplementos adicionales por las mascotas es un detalle muy valorado y poco común, que atrae a un segmento de viajeros que no desean dejar a sus compañeros de cuatro patas en casa. El jardín vallado complementa a la perfección esta política, convirtiéndolo en un destino ideal para toda la familia, incluidos sus miembros peludos.

Aspectos a considerar antes de reservar

A pesar de la abrumadora cantidad de comentarios positivos, existen ciertas características inherentes al tipo de alojamiento que los potenciales clientes deben valorar. La principal es su ubicación. La cabaña está deliberadamente aislada para garantizar privacidad y tranquilidad. Esto, que es una ventaja para muchos, implica una dependencia total del coche para cualquier desplazamiento, ya sea para comprar, visitar pueblos o ir a la playa. No es un lugar para quienes buscan la comodidad de tener servicios a los que acceder a pie.

El acceso final a la propiedad se realiza a través de una pista de montaña. Si bien las reseñas indican que está asfaltada y es transitable para cualquier tipo de vehículo, los conductores no habituados a carreteras rurales estrechas podrían encontrarlo un punto de atención, especialmente en condiciones meteorológicas adversas. Es importante tener claro que se elige uno de los hoteles rurales con encanto precisamente por ese entorno apartado, con todo lo que ello conlleva.

Ubicación estratégica para conocer Cantabria

Aunque se encuentra en un entorno aislado, la Cabaña El Currillo goza de una ubicación geográfica muy estratégica en el centro de Cantabria. Esta posición permite planificar excursiones a los principales puntos de interés de la comunidad con desplazamientos relativamente cortos. El Parque de la Naturaleza de Cabárceno se encuentra a tan solo 10 minutos en coche, y en menos de media hora se puede llegar a lugares tan emblemáticos como Santander, Santillana del Mar, las cuevas de Puente Viesgo o diversas playas de la costa. Incluso destinos más lejanos como los Picos de Europa están a aproximadamente una hora de distancia. Esta centralidad la convierte en una base de operaciones excelente para quienes desean explorar la región a fondo.

la Cabaña El Currillo es una opción sobresaliente dentro de las casas rurales para grupos grandes en Cantabria. Su combinación de instalaciones completas, limpieza excepcional, un entorno natural privilegiado y una política genuinamente amigable con las mascotas justifica su alta valoración. Es la elección perfecta para familias o grupos de amigos que busquen un retiro privado y confortable desde el cual descubrir la región, siempre que se asuma y valore positivamente la necesidad de utilizar el coche para todos los desplazamientos.

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