Blue Paradise Coliving
AtrásBlue Paradise Coliving se establece en Santa Cruz de Tenerife como una propuesta de alojamiento que se distancia conscientemente del concepto tradicional de los hoteles. Este establecimiento está diseñado específicamente para un público moderno: nómadas digitales, trabajadores remotos y viajeros que buscan estancias largas inmersos en una comunidad. Su modelo se basa en ofrecer espacios privados y funcionales combinados con áreas comunes vibrantes que fomentan la interacción, el networking y un sentido de pertenencia.
Una Comunidad Cuidadosamente Cultivada
El aspecto más elogiado de Blue Paradise Coliving es, sin duda, la comunidad. Las reseñas de quienes han pasado semanas o incluso meses en la propiedad coinciden en un punto central: el ambiente es amigable, acogedor y genuinamente internacional. Gran parte de este éxito se atribuye a Selene, la anfitriona, descrita consistentemente como una persona atenta, servicial y proactiva en la creación de una atmósfera cohesionada. Organiza eventos, desde cenas comunitarias donde enseña recetas locales hasta actividades en grupo, que transforman una simple estancia en una experiencia compartida y enriquecedora. Este enfoque en la comunidad es lo que lo diferencia radicalmente de la experiencia anónima que a veces se encuentra en otros tipos de alojamiento.
Instalaciones Pensadas para el Trabajo y el Ocio
Entendiendo las necesidades de su clientela, el coliving pone un fuerte énfasis en las facilidades para el trabajo remoto. Dispone de un espacio de coworking moderno y bien equipado, con escritorios ajustables en altura, sillas ergonómicas y monitores de calidad. La conexión a internet es de alta velocidad, con opciones de WiFi y Ethernet en las habitaciones, un detalle crucial para cualquier profesional digital. Una de las características más atractivas es la posibilidad de trabajar al aire libre, en el jardín o la terraza, disfrutando de las hoteles con buenas vistas al mar y a la ciudad de Santa Cruz, un factor que muchos huéspedes citan como un impulso para la concentración y el bienestar.
Más allá del trabajo, las instalaciones de ocio complementan la oferta. La propiedad cuenta con un extenso jardín de 600 m² con árboles de mango, hamacas para relajarse y una piscina. Para los más activos, hay una terraza con equipamiento de fitness, incluyendo TRX, pesas, una bicicleta estática, una mesa de ping-pong y hasta una cama elástica. La cocina, totalmente equipada, permite a los residentes preparar sus propias comidas, un punto clave para quienes planifican estancias largas y prefieren no depender de restaurantes.
Las Habitaciones: Privacidad y Confort
A pesar del enfoque comunitario, la privacidad no se deja de lado. Todas las habitaciones privadas cuentan con su propio baño en suite, un elemento de confort muy valorado. Están equipadas con todo lo necesario para una estancia cómoda: escritorio, silla de trabajo, armario y cortinas opacas, garantizando un espacio personal tranquilo y funcional. Esto permite a los huéspedes equilibrar la vida social en las zonas comunes con momentos de recogimiento y descanso individual.
Aspectos a Considerar: ¿Es para Todos?
Si bien las valoraciones son mayoritariamente positivas, es fundamental entender que el modelo de coliving no es adecuado para todo tipo de viajero. Aquellos que buscan la privacidad absoluta, los servicios impersonales de los grandes hoteles (como limpieza diaria o servicio de habitaciones) o viajan en familia, podrían no encontrar aquí lo que buscan. La esencia del lugar es compartir, desde la cocina hasta las conversaciones en el jardín.
Un punto a tener en cuenta es la ubicación. Situado en el tranquilo barrio residencial de Ifara, goza de una posición elevada que le proporciona esas vistas panorámicas tan apreciadas. Sin embargo, esto implica que el acceso al centro de la ciudad, aunque se describe como factible a pie (unos 30 minutos), puede suponer un desafío para personas con movilidad reducida debido a las pendientes. Además, la convivencia, aunque enriquecedora, siempre conlleva la posibilidad de ruido y requiere un grado de tolerancia y respeto por las normas comunes que no todos los viajeros desean asumir durante sus vacaciones.
Finalmente, se han reportado algunas críticas aisladas que señalan una gestión de la comunidad que puede no cumplir las expectativas de todos y preocupaciones sobre la limpieza en momentos puntuales, mencionando la presencia de insectos en la cocina. También se ha comentado una estructura de cobros adicionales por servicios como la limpieza o la reposición de ciertos enseres, algo poco común en otros colivings. Es importante que los potenciales clientes sopesen estos puntos para asegurarse de que la filosofía del lugar encaja con sus expectativas.
Final
Blue Paradise Coliving es una opción excelente y altamente recomendada para nómadas digitales y trabajadores remotos que buscan más que una simple reserva de hotel en Tenerife. Su fortaleza reside en la creación de una comunidad vibrante, sus completas instalaciones para trabajar y relajarse, y el equilibrio entre espacios privados y comunes. No obstante, es crucial que los futuros huéspedes entiendan y abracen el concepto de vida comunitaria. Para el viajero independiente que valora la interacción, el networking y una experiencia de alojamiento más auténtica y social, este lugar ofrece un entorno casi ideal.