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Albergue Mas Campmol

Albergue Mas Campmol

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c/ Mas Campmol. Massos Vilaritg diseminados, 17741, Girona, España
Hospedaje
7.6 (51 reseñas)

Situado en un entorno natural en las inmediaciones de Cistella, Girona, el Albergue Mas Campmol se presenta como una masía histórica del siglo XVIII, restaurada y reconvertida en un alojamiento para grupos de gran capacidad. Su principal atractivo reside en la promesa de una escapada rural, rodeada de bosques y tranquilidad, con espacio suficiente para acoger a familias numerosas o grupos de amigos, ya que cuenta con siete dormitorios y capacidad para más de 16 personas. Sin embargo, la experiencia de los huéspedes revela una realidad con marcados contrastes, donde las virtudes de su ubicación y tamaño se enfrentan a importantes deficiencias en mantenimiento y comodidades.

El potencial de un entorno privilegiado

No cabe duda de que el punto más valorado de Mas Campmol es su exterior. La propiedad cuenta con una amplia zona de jardín y una piscina que se convierte en la protagonista indiscutible durante los meses de verano. Las opiniones de los visitantes coinciden de forma unánime en que la piscina es "lo mejor de la casa" y "uno de los puntos fuertes", un espacio muy disfrutable que compensa otras carencias del alojamiento. Junto a ella, la zona de barbacoa, con dos parrillas disponibles, complementa la oferta para disfrutar de la vida al aire libre, un factor clave para quienes buscan hoteles rurales donde la convivencia en grupo sea el centro de la estancia.

La casa en sí es espaciosa, con siete habitaciones y dos salones, lo que permite una distribución cómoda para grupos grandes. Además, se destaca como un punto a favor la admisión de mascotas, un detalle cada vez más demandado por los viajeros. La anfitriona, que reside en una vivienda anexa, parece mantener una política de privacidad, permitiendo que los huéspedes se sientan a gusto en su espacio. Esta combinación de amplitud, piscina y entorno natural crea una base sólida que, a priori, cumple con los requisitos para una exitosa reserva de hotel rural.

Aspectos críticos: el mantenimiento y la comodidad

A pesar de su potencial, el principal obstáculo que encuentran los visitantes es el estado general de mantenimiento de la casa, descrito por algunos como prácticamente nulo. Esta falta de atención se manifiesta en múltiples áreas críticas que afectan directamente la calidad de la estancia.

Instalaciones y fontanería

Un problema recurrente es el sistema de fontanería. Los comentarios señalan griferías anticuadas que no funcionan correctamente, lo que dificulta, por ejemplo, regular la temperatura del agua en la ducha, alternando entre extremos de calor y frío. Se mencionan cisternas que no operan, goteras en los lavabos y una presión de agua deficiente. Estos detalles, aunque pequeños individualmente, en conjunto merman significativamente la comodidad, especialmente cuando se trata de un grupo grande que necesita hacer uso intensivo de los baños.

Mobiliario y equipamiento

El interior de la casa también refleja el paso del tiempo sin una renovación adecuada. Las habitaciones, según varias experiencias, cuentan con mobiliario y colchones extremadamente antiguos e incómodos. Esta falta de inversión en confort es un punto débil importante. La cocina, aunque funcional, carece de elementos que hoy se consideran básicos en hoteles de alquiler para grupos, como un lavavajillas. La ausencia de este electrodoméstico obliga a los huéspedes a dedicar una cantidad considerable de tiempo a la limpieza, un inconveniente notable para grupos de más de 15 personas. Asimismo, se reporta que los utensilios de cocina son justos para la capacidad de la casa.

Otro aspecto criticado es la falta de mosquiteras en las ventanas, lo que, dada la ubicación en plena naturaleza, se traduce en una notable presencia de mosquitos en el interior, afectando el descanso nocturno.

Consideraciones logísticas y estacionales

Más allá del mantenimiento, existen varios factores logísticos que los potenciales clientes deben tener en cuenta antes de planificar su viaje.

  • Acceso al alojamiento: Para llegar a Mas Campmol es necesario transitar por un camino de tierra. Si bien una parte está en buen estado, el tramo final puede ser complicado para vehículos bajos, requiriendo precaución al conducir.
  • Gestión de residuos: La masía no dispone de contenedores de basura cercanos. El punto de recogida más próximo se encuentra a tres kilómetros, en el pueblo, lo que implica que los huéspedes deben transportar sus propios residuos.
  • Agua no potable: Un detalle fundamental es que el agua corriente de la casa no es potable. Aunque la propietaria suele dejar una provisión de agua mineral, para estancias de varios días y grupos grandes será necesario comprar y transportar una cantidad considerable de agua embotellada.
  • Horario de salida: La hora de salida es a las 12:00h, un horario que algunos huéspedes consideran temprano para este tipo de alojamiento. Se ofrece la posibilidad de una salida tardía (sobre las 17:00h), pero con un coste adicional que representa el 30% del alquiler total del fin de semana, una tarifa que puede resultar excesiva.

La experiencia en Mas Campmol también varía drásticamente según la estación del año. Mientras que en verano la piscina se erige como el gran salvador, en invierno las deficiencias se hacen más evidentes. Se han reportado problemas con la calefacción, como el suministro de leña húmeda para las chimeneas, lo que genera una gran cantidad de humo en el interior de la casa. Las alternativas eléctricas, como calefactores, son insuficientes y provocan cortes de luz si se utilizan a una potencia media, dejando la casa fría durante los fines de semana más gélidos.

¿Para quién es recomendable el Albergue Mas Campmol?

El Albergue Mas Campmol es una opción de hotel barato y rural que se adapta mejor a un perfil de viajero muy específico: grupos grandes y sin pretensiones que prioricen un precio asequible, la capacidad de estar todos juntos en un entorno natural y, sobre todo, disfrutar de una piscina privada en verano. Es un lugar idóneo para quienes buscan desconectar y no les importan las comodidades de un alojamiento moderno, aceptando un ambiente más rústico y asumiendo ciertas tareas logísticas.

Por el contrario, no sería la elección adecuada para familias con niños pequeños que requieran instalaciones impecables, personas que valoren el confort y el buen estado del mobiliario, o cualquiera que busque una estancia sin complicaciones y con todas las comodidades modernas. Quienes planeen una escapada en invierno deberían sopesar seriamente los problemas de calefacción reportados. En definitiva, Mas Campmol ofrece un lienzo con un gran potencial por su tamaño y ubicación, pero cuya experiencia final dependerá en gran medida de la capacidad de los huéspedes para adaptarse a sus notables carencias de mantenimiento y equipamiento.

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