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Parador de Cangas de Onis

Parador de Cangas de Onis

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Villanueva de Cangas, s/n, 33550 Villanueva, Asturias, España
Hospedaje Restaurante
9.2 (3309 reseñas)

El Parador de Cangas de Onís no es simplemente un lugar para pernoctar; es una inmersión directa en la historia de Asturias. Asentado en el antiguo Monasterio de San Pedro de Villanueva, un edificio declarado Monumento Nacional en 1907, este alojamiento ofrece una experiencia que trasciende la de un hotel convencional. Su ubicación a orillas del río Sella y a escasos kilómetros de Cangas de Onís lo posiciona como una base estratégica para quienes desean conectar con la naturaleza sin renunciar al confort.

Una Estancia entre Muros Centenarios

El principal atractivo del Parador es, sin duda, su arquitectura e historia. Ocupa lo que fue un monasterio benedictino, cuyos orígenes se remontan a la época del rey Alfonso I en el siglo VIII, aunque las estructuras más destacadas que hoy se conservan son de estilo románico del siglo XII y posteriores añadidos barrocos. Los huéspedes tienen el privilegio de caminar por claustros de piedra, admirar un ábside románico perfectamente conservado y visitar la iglesia adyacente de San Pedro, una joya del románico asturiano. Muchos visitantes destacan que alojarse aquí es como vivir dentro de un museo, donde cada rincón cuenta una historia. La entrada tanto a la iglesia como al claustro es gratuita, permitiendo una conexión profunda con el patrimonio del lugar.

Servicio y Ambiente: La Calidez Humana

Un punto consistentemente elogiado por quienes han visitado el Parador es la calidad del servicio. El personal es descrito de manera recurrente como encantador, atento, profesional y cercano. Esta hospitalidad contribuye a crear una atmósfera de calma y elegancia, haciendo que la estancia en el hotel sea memorable. Desde la recepción hasta el personal del restaurante, la atención al detalle parece ser una prioridad, un factor clave en los hoteles de lujo y que aquí se cumple con creces. El ambiente general es de tranquilidad, ideal para desconectar del ajetreo diario.

Gastronomía Asturiana: Sabores y Contrastes

El Parador cuenta con un restaurante, una cafetería y un distintivo bar de quesos, una oferta que busca honrar la rica tradición culinaria de Asturias. El desayuno buffet es uno de los servicios más aplaudidos, calificado como estupendo, variado y de primera calidad. El restaurante, ubicado en un luminoso invernadero con vistas al río Sella, se especializa en platos regionales como la fabada o la merluza de pincho en salsa de sidra. Sin embargo, es en este apartado donde surgen algunas críticas que un potencial cliente debe considerar.

Puntos a Mejorar en la Experiencia Culinaria

Si bien la oferta gastronómica diaria recibe buenas valoraciones, existen testimonios que señalan inconsistencias, especialmente en eventos como bodas. Una opinión detalla una experiencia donde la comida del cóctel fue escasa y uno de los platos principales, un crujiente de rabo de ternera, contenía fragmentos de hueso que lo hacían incomestible. Aunque otros platos como la corvina o los postres fueron satisfactorios, esta irregularidad en la calidad para grandes grupos es un aspecto a tener en cuenta para quienes planean una celebración. Es una muestra de que la excelencia en el servicio diario no siempre se traslada de forma idéntica a la logística de eventos de gran formato.

Ubicación: Un Refugio Natural con Matices

La ubicación del hotel es, para muchos, una de sus grandes virtudes. Situado en Villanueva, a unos dos kilómetros de Cangas de Onís, ofrece un entorno de postal, rodeado de prados verdes y con el sonido del Sella de fondo. Existe un pintoresco camino que bordea el río y conecta directamente con el pueblo, ideal para un paseo. Esta relativa distancia del centro urbano garantiza una paz y un silencio muy valorados. Sin embargo, para aquellos que prefieren la inmediatez de tener tiendas y restaurantes a la puerta, esta separación puede ser un inconveniente, haciendo recomendable el uso de vehículo propio. Es un factor decisivo al planificar la reserva de hotel, dependiendo de si se busca un retiro o un punto de partida más céntrico.

¿Es el Parador de Cangas de Onís la Elección Adecuada?

Evaluar este establecimiento requiere sopesar sus características únicas. No es uno de los hoteles más convencionales, y ahí reside su principal fortaleza y, para algunos, su debilidad.

  • Lo positivo:
  • Un edificio histórico único: Dormir en un monasterio del siglo XII es una experiencia inolvidable.
  • Servicio excepcional: La amabilidad y profesionalidad del personal son un valor seguro.
  • Entorno natural privilegiado: La proximidad a los Picos de Europa y al río Sella lo convierten en uno de los hoteles rurales más especiales.
  • Desayuno de alta calidad: Una oferta variada y deliciosa para empezar el día.
  • Lo mejorable:
  • Inconsistencia en la restauración para eventos: La calidad de la comida puede no ser uniforme en celebraciones grandes.
  • Ubicación no céntrica: Requiere un pequeño desplazamiento para llegar al centro de Cangas de Onís, lo que puede no ser ideal para todos los viajeros.

En definitiva, el Parador de Cangas de Onís es una opción sobresaliente para viajeros que buscan hoteles con encanto, especialmente para un hotel para parejas o para cualquiera que valore la historia, la tranquilidad y un servicio esmerado. Es un lugar donde el valor añadido reside en la atmósfera y el patrimonio. Los posibles puntos débiles, como la restauración en eventos o la distancia al centro, son consideraciones menores frente a la magnitud de una experiencia de alojamiento tan singular.

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